Basilosaurus
Imagen: Pavel Riha (CC BY-SA 3.0)

Encontrarse a un animal dentro de otro animal no tiene por qué ser raro, piensa en las serpientes, por ejemplo. Sin embargo, encontrarse una ballena, a priori criaturas serenas, dentro de otra ballena gigante que habitó el planeta hace 35 millones de año, es otra cosa.

Esto es precisamente lo que ha ocurrido con los restos descubiertos en Wadi Al-Hitan, traducido del árabe como “Valle de las Ballenas”, al suroeste de El Cairo en Egipto. Este lugar es Patrimonio de la Humanidad debido a la cantidad de fósiles de ballenas antiguas, todas increíbles, que se encuentran en el área.

Aunque el valle está seco ahora, en el Eoceno, hace aproximadamente 35 millones de años, era un mar poco profundo con todo tipo de criaturas marinas frecuentando la zona. En este escenario los fósiles tampoco suelen ser difíciles de encontrar, a veces sus huesos están en la superficie expuestos por la erosión.

Descubierta en 2010, el espécimen de ballena en cuestión de 15 metros (Basilosaurus isis). En el Eoceno tardío, esta ballena gigante recorría los océanos, se alimentaba de peces grandes y, según las nuevas pruebas, incluso de otras ballenas más pequeñas de la antigüedad llamadas Dorudon atroz.

Imagen: Basilosaurus frente a Dorudon (Plos One)

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Por tanto, y de acuerdo al nuevo estudio, B. isis era una criatura temible e inmensa, de hecho, se han encontrado ejemplares de la friolera de 15 a 18 metros de longitud. Para que nos hagamos una idea, las orcas miden entre 5 y 7 metros de largo y las ballenas jorobadas varían de 13 a 16 metros.

Cuando se encontró este fósil de B. isis, se desenterró junto a otros fósiles, desde tiburones, grandes peces óseos y ballenas juveniles. Ahora, el nuevo examen de los esqueletos en el área dio una conclusión más clara y espeluznante: la primera evidencia directa de la dieta de B. isis, incluidas D. Atrox. Según explican los investigadores de la Universidad de Michigan y el Departamento de Geología y Paleontología de Egipto:

Estas observaciones llevaron a la idea de que el mar Eoceno tardío que cubría lo que ahora es Wadi Al Hitan era un área de alimentación para el Basilosaurus depredador.

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Encontramos los restos del Dorudon atrox y de peces grandes como contenidos estomacales en un esqueleto del Basilosaurus isis. Así que, en lugar de ser carroñeros, probablemente fueron depredadores de la misma forma que las orcas de hoy”, zanjan los investigadores. [ScienceAlert]