Aunque el orgasmo suele asociarse con placer, para algunas personas es fuente de dolor intenso. Este problema, llamado disorgasmia, afecta la calidad de vida y puede pasar desapercibido o ser incomprendido. Aprende cómo enfrentarlo y volver a disfrutar plenamente.
¿Qué es la disorgasmia?

La disorgasmia es un trastorno que provoca dolor durante o después del orgasmo. Según la Dra. Christine Greves, experta en tocoginecología, este dolor se siente como calambres en la pelvis, abdomen o espalda baja, y puede durar desde segundos hasta horas.
A diferencia de otros dolores relacionados con el sexo, como la dispareunia (dolor durante la penetración), este trastorno también puede ocurrir en la masturbación, convirtiéndose en una barrera inesperada para el placer.
Las causas detrás del dolor
Aunque no se comprende del todo, los especialistas han identificado factores asociados con la disorgasmia:
- Afecciones médicas: Endometriosis, fibromas uterinos, enfermedad inflamatoria pélvica (EIP) y quistes ováricos.
- Hormonas y dispositivos: Uso de anticonceptivos hormonales o dispositivos intrauterinos mal colocados.
- Medicamentos: Algunos antidepresivos y sustancias psicoactivas pueden influir en la sensibilidad pélvica.
La fisioterapeuta Alex Bertucci explica que el dolor puede ir desde una leve incomodidad hasta calambres intensos, comparables a los menstruales o descargas en áreas sensibles como la vulva o el clítoris.
¿Qué tan común es este problema?

La falta de estudios dificulta determinar cuán común es la disorgasmia, pero se sabe que afecta tanto a hombres como a mujeres. En los hombres, se estima que uno de cada cuatro podría experimentar dolor durante el clímax al menos una vez.
Soluciones para enfrentar orgasmos dolorosos
El dolor durante el orgasmo no es algo normal y merece atención médica. La Dra. Katherine McHugh subraya que estos síntomas podrían ser señales de condiciones más graves. Aquí algunas recomendaciones:
- Consulta médica: Visitar a un ginecólogo puede ayudar a identificar problemas como la endometriosis o EIP.
- Remedios caseros: Aplicar calor en la pelvis y usar antiinflamatorios de venta libre pueden ofrecer alivio temporal.
- Ejercicios regulares: Estiramientos y actividades que mejoren la circulación ayudan a reducir la tensión muscular.
Más allá del dolor: el impacto emocional

El dolor durante el orgasmo no solo afecta físicamente, sino que también genera ansiedad, inseguridades y disminuye la autoestima. La Dra. Greves insiste en la importancia de buscar ayuda profesional para abordar estos síntomas y recuperar una vida sexual saludable.
No ignores las señales de tu cuerpo. El bienestar sexual es clave para disfrutar de una vida plena, y siempre hay soluciones al alcance para superar cualquier obstáculo.