En el video, dos robots humanoides se mueven entre contenedores y estanterías con la monotonía de cualquier operario de línea. Toman una pieza, la llevan hasta un estante, la colocan en su ranura y vuelven por otra. En una esquina de la pantalla, un contador avanza hasta completar ocho horas de trabajo. Xiaomi lo presenta como el primer turno completo de sus humanoides dentro de su fábrica de autos eléctricos.
La compañía china publicó las imágenes el 3 de noviembre, en coincidencia con la Conferencia Mundial de Internet de Wuzhen. Es un avance llamativo para una industria que lleva años prometiendo robots humanoides en las fábricas. Pero, como suele pasar con este tipo de demostraciones, lo más interesante está en lo que no se muestra.
Qué hicieron los robots
La tarea elegida fue la clasificación de las cubiertas laterales de la consola central, una pieza plástica del interior del vehículo. Los robots sacan esas cubiertas de grandes contenedores que llegan sobre plataformas móviles y las ubican, una por una, en ranuras de estanterías verticales. Otros robots autónomos con ruedas se encargan de mover los contenedores de un punto a otro.
8 hours on the production line. 🤖
Xiaomi’s full-size humanoid robot takes on an 8-hour task at the Center Console Side-Cover Sorting Workstation at Xiaomi Auto Factory.
Beyond sustained operation, it can autonomously detect and correct anomalies while coordinating with the… pic.twitter.com/brpO3S5bCn
— Xiaomi Tech (@XiaomiTech_) November 3, 2026
Según Xiaomi, los humanoides cubrieron toda la demanda diaria de esa estación de trabajo, detectaron y corrigieron anomalías por su cuenta y se coordinaron con el sistema de control de la línea de producción. El video, acelerado 100 veces, incluye un fragmento en el que una pieza cae al suelo y un tercer robot, con torso humanoide montado sobre una base con ruedas, ayuda a resolver la situación.
Lo que Xiaomi no contó
La empresa no informó cuántas piezas clasificaron los robots, cuál fue su tasa de éxito a lo largo del turno ni cuántas veces tuvo que intervenir una persona. Tampoco explicó qué tipos de anomalías corrigieron ni cómo se mantuvieron con energía durante ocho horas: si funcionaron con una sola carga, si se les cambiaron las baterías o si se recargaron en pausas que no aparecen en el video.
Esos datos son clave para saber si un robot humanoide realmente puede reemplazar a un trabajador en un turno. Un sistema que necesita ayuda cada media hora o que trabaja a la mitad del ritmo de una persona puede resultar impresionante en video, pero poco rentable en una línea de producción real.
Un programa que avanza por etapas

Esta no es la primera prueba de Xiaomi. En marzo, la compañía presentó a un humanoide trabajando como «pasante» en su planta de vehículos eléctricos en Pekín, donde instalaba tuercas autorroscantes en el piso de los autos. Durante tres horas seguidas, sin intervención humana, logró una tasa de éxito del 90,2 % y cumplió el tiempo de ciclo de la estación, de 76 segundos por vehículo.
Los ingenieros detallaron entonces los obstáculos técnicos de esa tarea: alinear las piezas con los pernos de posicionamiento, lidiar con variaciones en la estructura interna de las tuercas y controlar las fuerzas magnéticas que afectaban el agarre. En julio, Xiaomi informó que la tasa de éxito ya llegaba al 98 % y sumó dos estaciones más complejas, entre ellas la de clasificación de cubiertas que ahora completó un turno entero.
El director ejecutivo de la empresa, Lei Jun, ha dicho que en los próximos cinco años «un gran número de robots humanoides» estará trabajando en las fábricas de Xiaomi. En paralelo, la compañía publicó como código abierto Xiaomi-Robotics-1, un modelo de IA entrenado con 100.000 horas de datos de robots reales, que ya hace pruebas de tareas domésticas en apartamentos de empleados.
¿Piernas o ruedas?
La demostración también reaviva un debate de fondo en la robótica industrial: si tiene sentido darles piernas a los robots de fábrica. Las plantas modernas tienen pisos planos y fueron diseñadas para carros y montacargas. Una base con ruedas es más estable, consume menos energía y puede cargar baterías más grandes, lo que la hace más práctica para turnos largos. Las piernas, en cambio, tienen más sentido en espacios pensados para personas, como casas con escaleras.
Xiaomi no es la única empresa que explora este camino. Fabricantes como Audi y BMW han probado robots humanoides para mover piezas en sus plantas, y Tesla promete desde hace años que su Optimus trabajará en sus fábricas, aunque varias de sus demostraciones públicas se hicieron con robots operados a distancia por personas, algo que la empresa no aclaró en su momento.
En ese contexto, Xiaomi ha mostrado más datos de rendimiento que muchos de sus competidores. Aun así, el salto de un video acelerado a una línea de producción llena de humanoides depende de cifras que, por ahora, siguen sin publicarse.