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Ciencia

Científicos descubren qué cambia en el cerebro de los zorros cuando se vuelven dóciles con los humanos

Después de más de 60 años de experimentos en Siberia, investigadores de la Universidad de Cornell identificaron diferencias neuronales entre zorros mansos y agresivos. El hallazgo podría ayudar a comprender cómo la domesticación transforma el cerebro y el comportamiento de los animales.
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¿Por qué algunos animales salvajes pueden volverse dóciles después de varias generaciones de convivencia con los seres humanos? La respuesta podría encontrarse en pequeñas modificaciones de su cerebro que hasta ahora habían pasado inadvertidas.

Un equipo de científicos de la Universidad de Cornell, en Estados Unidos, descubrió que los zorros seleccionados durante décadas por su comportamiento amigable presentan menos neuronas de un tipo relacionado con la agresividad que aquellos criados para mantener conductas agresivas.

El hallazgo, publicado el 2 de noviembre de 2026 en la revista Current Biology, ofrece nuevas pistas sobre los mecanismos biológicos de la domesticación y recupera uno de los experimentos más famosos de la historia de la genética animal.

El experimento que comenzó hace más de 60 años en Siberia

A finales de la década de 1950, investigadores soviéticos comenzaron a criar zorros plateados seleccionándolos según sus reacciones frente a los seres humanos.

Algunos animales mostraban curiosidad y tolerancia hacia sus cuidadores, mientras que otros respondían con miedo o agresividad. Los científicos separaron estas características y establecieron líneas de reproducción diferentes.

Después de apenas seis generaciones, algunos zorros seleccionados por su docilidad comenzaron a mostrar comportamientos similares a los de los perros domésticos.

Se acercaban voluntariamente a las personas, buscaban contacto y exhibían una mayor disposición a interactuar. También aparecieron cambios físicos, como orejas caídas y hocicos más cortos, características frecuentemente asociadas con la domesticación.

Pero todavía quedaba una pregunta fundamental: ¿qué había ocurrido dentro de sus cerebros?

Científicos descubren qué cambia en el cerebro de los zorros cuando se vuelven dóciles con los humanos
© Erik Mclean – Pexels

La diferencia apareció en una región relacionada con la agresividad

Para responderla, investigadores de Cornell analizaron nueve cerebros de zorros plateados procedentes de tres grupos diferentes. Tres pertenecían a animales seleccionados por su docilidad, otros tres a zorros criados por su agresividad y los restantes a ejemplares silvestres.

Los científicos estudiaron el hipotálamo ventromedial, una pequeña región situada en la base del cerebro que participa en diferentes comportamientos sociales. Mediante técnicas de fluorescencia, identificaron poblaciones neuronales que expresan el receptor de estrógeno alfa.

Los resultados mostraron que los zorros mansos tenían menos neuronas de este tipo que los animales agresivos y silvestres.

Qué relación tienen estas neuronas con el comportamiento

La elección de estas células no fue casual.

Investigaciones anteriores realizadas con ratones habían demostrado que determinadas neuronas del hipotálamo ventromedial participan en los circuitos relacionados con la agresión.

Mediante una técnica llamada optogenética, los científicos consiguieron activar esas células utilizando luz y observaron respuestas agresivas inmediatas. Por eso, los investigadores sospechaban que los zorros seleccionados por su mansedumbre podían presentar diferencias en esta población neuronal.

Sin embargo, el nuevo estudio no demuestra que tener menos neuronas de este tipo provoque directamente un comportamiento dócil.

Para establecer esa relación serán necesarios experimentos adicionales.

Qué significa este descubrimiento para la domesticación

Los resultados sugieren que seleccionar determinados comportamientos durante varias generaciones puede estar asociado con cambios específicos en la organización cerebral. Esto podría ayudar a comprender cómo evolucionaron las relaciones entre los seres humanos y animales domésticos como los perros.

Sin embargo, los científicos advierten que todavía existen limitaciones importantes. El estudio solamente incluyó nueve cerebros y se concentró en una región concreta, por lo que sus conclusiones no pueden extenderse automáticamente a otras especies.

Las próximas investigaciones buscarán determinar qué modificaciones genéticas intervienen en el desarrollo de estas neuronas y cuándo aparecen las diferencias. Más de seis décadas después de su inicio, el experimento de los zorros siberianos continúa revelando información sorprendente.

Y ahora proporciona una nueva pista sobre cómo la selección de comportamientos puede acompañarse de transformaciones en uno de los órganos más complejos de los animales: el cerebro.

 

 

Fuente: Infobae.

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