¿Y si pudieras bajar de peso con una droga que no te haga lanzar tu almuerzo? Un nuevo ensayo muestra que podría ser posible.
En la Universidad de Pensilvania, la Universidad de Kentucky, y otras instituciones, los científicos dicen que han encontrado una forma potencialmente novedosa para suprimir el apetito y tratar la obesidad, sin causar las náuseas o vómitos que comúnmente sufren quienes se tratan con semaglutida (ingrediente activo de Ozempic y Wegovy). En los primeros ensayos con animales, la droga experimental del equipo parece estar funcionando como lo esperaban.
La semaglutida y otras drogas similares imitan la hormona natural GLP-1, importante para regular nuestra producción de insulina y el hambre. Aunque estos medicamentos son efectivos porque ayudan a perder peso, tienen su parte negativa, y la más notable es la elevada probabilidad de sus efectos colaterales gastrointestinales. Claramente, hace falta mejorar los tratamientos para la obesidad, según la principal autora del trabajo Caroline Geisler, profesora adjunta en la Facultad de Farmacia de la UKY.
Geisler y su equipo han estado explorando una estrategia en particular para tratar la obesidad, que tiene que ver con una proteína llamada
octadecaneuropéptido, o ODN. La proteína ODN se produce en las células gliales del cerebro, que son células especializadas de apoyo a las neuronas. Pero las gliales no son solo los soldados de apoyo del cerebro, ya que el ODN parece tener un rol importante en el control de la sensación de hambre.
“Ahora que sabemos que las gliales tienen un rol importante en percibir y comunicar el estado del cuerpo, esperamos que al apuntar a una molécula de señal glial podamos afectar varios de los caminos reguladores de energía del cerebro y evitar los efectos colaterales de las náuseas y el vómito”, le dijo Geisler a Gizmodo.
Las pruebas experimentales
Los investigadores probaron su hipótesis poniendo el ODN directamente en los cerebros de ratas. Las ratas perdieron peso y mejoraron su control de glucosa en sangre. Al bloquear la señal de ODN en las ratas, los animales mostraron una respuesta más débil al tratamiento con GLP-1 (lo que sugiere que sus efectos al menos en parte se vinculan con el ODN).
Finalmente suministraron indirectamente a ratones, ratas y musarañas una droga experimental derivada del ODN, llamada TDN. En los ratones el TDN mejoró el control de glucosa en sangre; en las ratas causó pérdida de peso sin náuseas o vómitos; y en las musarañas (animales que suelen usarse para probar las náuseas del viajero y los vómitos) la droga no provocó vómitos. La droga tampoco pareció tener efectos notables en el ritmo cardíaco, movimiento y temperatura de los animales.
“Este trabajo muestra por primera vez que suministrar una versión reducida de ODN en la periferia sigue siendo efectivo para mejorar el peso corporal y el control metabólico sin efectos colaterales”, dijo Geisler.
Los hallazgos del equipo se publicaron el miércoles en Science Translational Medicine, y son por ahora solamente prueba de concepto. Quedan muchas preguntas sobre cómo funciona exactamente el ODN en el cerebro para aplacar el apetito y controlar la glucosa en sangre. También es posible que las drogas basadas en ODN puedan optimizarse más para su uso médico aunque el TDN pareció producir pérdida de peso estable en animales durante al menos una semana sin perder efectividad.
Los investigadores esperan que esta potencial nueva clase de drogas puedan igualar o incluso superar la efectividad de las terapias actuales con drogas GLP-1, sin causar molestias. Ahora planean desarrollar estas drogas para un ensayo en humanos. “Tenemos un plazo optimista y pensamos que podríamos empezar con los ensayos clínicos dentro de estos 2 próximos años”, dijo Geisler.
Los investigadores de este trabajo no son los únicos que trabajan para presentar la próxima generación de tratamientos mejorados para la obesidad y la diabetes. Y probablemente haya mucha gente que quiera una droga segura para adelgazar que no cause náuseas o vómitos.