Imagen: NASA

La NASA ya ha elegido a los dos finalistas para la misión robótica del programa New Frontiers, y son dignos de una película de ciencia-ficción. Uno de ellos es un plan para volar un dron sobre los océanos de metano de Titán. El otro busca perforar el núcleo de un cometa para robarle una muestra.

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La misión de Titán se llama Dragonfly, y su objetivo es hacer aterrizar una sonda sobre Titán, la luna más grande de Saturno. De la sonda saldría un cuadricóptero que, sostenido por la densa atmósfera, podría explorar grandes extensiones de las dunas y lagos de metano de Titán en busca de vida.

En cuanto a la segunda misión, supone el regreso del ser humano a un viejo conocido de la astronomía, el cometa 67P/Churyumov-Gerasimenko. La idea es aprovechar lo que ya sabemos de este objeto para aterrizar un dron sobre su superficie, obtener una muestra de las capas interiores del cometa y regresar con ella de vuelta a la Tierra. La misión se llama Comet Astrobiology Exploration Sample Return (CAESAR).

El cometa 67P. Foto: NASA

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Cada equipo ha recibido un presupuesto de cuatro millones de dólares y dispone de unos ocho meses para hacer realidad su proyecto. La NASA elegirá el ganador a mediados de 2019. La misión ganadora saltará al espacio en 2025. [New Frontiers vía The New York Times]