Saltar al contenido
Ciencia

Durante siglos, la puerta de una fortaleza en Rumania escondía otra mucho más antigua: la entrada de una legión romana

Los constructores medievales usaron sus cimientos sin dudarlo. Hace casi 1.900 años, por allí pasaban los soldados de una frontera del Imperio
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

En Alba Iulia, una ciudad del centro de Rumania, se levanta una enorme ciudadela con forma de estrella. Miles de turistas atraviesan cada año sus puertas sin imaginar lo que hay debajo. En una de ellas, la Puerta de San Jorge, los arqueólogos acaban de confirmar lo que algunos viajeros ya sospechaban en el siglo XVII: que se apoya sobre los restos de la entrada principal de un campamento militar romano.

El hallazgo, difundido por medios rumanos y recogido por la revista Archaeology del Instituto Arqueológico de América, salió a la luz durante excavaciones coordinadas por la arqueóloga Anca Timofan y financiadas por el Consejo del Condado de Alba.

El campamento de la Legión XIII Gemina

Legion Xiii Gemina
Ladrillo sellado con la figlina de la Legio XIII Gemina procedente de Potaissa (Alba Iulia, Rumanía) © Por CristianChirita – Trabajo propio, Dominio público, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2275841

La puerta pertenecía a Apulum, el campamento de la Legio XIII Gemina, una de las legiones que el Imperio romano instaló en Dacia tras la conquista de ese territorio por el emperador Trajano, a comienzos del siglo II. Dacia ocupaba buena parte de la actual Rumania y fue una de las provincias más alejadas de Roma, una frontera rica en oro y en constante tensión con los pueblos vecinos.

Alrededor del campamento creció una ciudad que llegó a ser una de las más importantes de la provincia. Los legionarios que custodiaban ese territorio entraban y salían precisamente por la puerta que ahora apareció.

Una entrada monumental

Según los investigadores, la puerta principal se encontraba en el lado este del campamento. Era una estructura imponente, con dos torres rectangulares macizas y dos arcos de acceso separados por un muro, construida con grandes bloques de piedra caliza. Por ahora, el equipo dejó al descubierto la plataforma de cimentación de una de esas torres.

No es la primera puerta que se identifica en el sitio. La puerta sur del campamento fue hallada hace unos 40 años y hoy se encuentra parcialmente reconstruida.

Reciclaje medieval

Fortaleza Alba Carolina
Fortaleza de Alba Carolina en Alba Iulia, vista con la Catedral de la Coronación Ortodoxa y la Catedral de San Miguel © Fotokon – Shutterstock

Lo más llamativo es la superposición de épocas. Siglos después de la caída del dominio romano en la región, los constructores medievales aprovecharon los sólidos cimientos de la puerta romana para levantar la Puerta de San Jorge. Para Timofan, esa coincidencia vuelve el hallazgo todavía más espectacular.

Más tarde, en el siglo XVIII, sobre el mismo lugar se construyó la ciudadela Alba Carolina, una fortaleza abaluartada con forma de estrella, típica de la ingeniería militar de la época. Así, en un mismo punto de la ciudad conviven una puerta romana, una medieval y una fortaleza moderna, como capas de una misma historia.

Ciudades construidas sobre ciudades

El caso de Alba Iulia es un ejemplo de algo muy común en la arqueología europea: las ciudades modernas suelen levantarse literalmente encima de las antiguas, reutilizando sus piedras, sus calles y sus cimientos. Por eso, muchas veces los hallazgos más importantes aparecen en medio del centro urbano, durante obras o restauraciones, y no en lugares remotos.

Compartir esta historia

Artículos relacionados