Una mezcla de microbiología, arquitectura y jardines verticales. Eso es lo que será el edificio Agora, cuya construcción acaba de comenzar en Taipei. Ideado por el estudio Vincent Callebaut Architecte, el edificio de 20 plantas imitará a una doble hélice de ADN, con dos secciones que girarán 90 grados a medida que ascienden. No solo será una de las nuevas curiosidades arquitectónicas de Taipei cuando se inaugure en 2016, también aspira a ser uno de los edificios más respetuosos con el medio ambiente de la ciudad gracias a la instalación de paneles solares y jardines verticales. ¿El edificio del futuro?

Agora, aunque no será espectacular por su altura, sí lo será por su diseño y composición, sobre todo por los jardines verticales. La instalación de varios tanques de agua permitirá que las plantas se rieguen de forma automática con la agua de lluvia almacenada.

Pese a las buenas intenciones medioambientales de los arquitectos, no hay todavía datos de cuánto podría ahorrar este edificio en energía gracias a los paneles solares frente a otro convencional. O del beneficio de los jardines verticales para el medio ambiente y la gente que viva en su interior. Aún así, su diseño es tal vez uno de los más innovadores que se han concebido en arquitectura en los últimos años. [The Creator's Project]

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