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Tecnología

El andador inteligente que combina más velocidad, menos esfuerzo y alertas de caída

Un nuevo andador con ruedas multidireccionales, sensores y sistema de alertas mejoró la velocidad y redujo el esfuerzo al caminar en un pequeño ensayo con adultos mayores. También puede detectar inclinaciones peligrosas y enviar avisos a familiares o cuidadores, aunque todavía falta comprobar su eficacia en la vida cotidiana.
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Los andadores convencionales ayudan a ganar estabilidad, pero siguen dependiendo casi por completo de la capacidad del usuario para manejarlos y de que alguien detecte rápidamente una caída si ocurre. Un grupo de investigadores ha intentado ir un paso más allá con un modelo que combina mejor maniobrabilidad, monitorización de constantes y alertas automáticas.

El Los andadores convencionales ayudan a ganar dispositivo acaba de ser evaluado en un ensayo aleatorizado cruzado publicado en JMIR Aging. Participaron 30 adultos de entre 65 y 80 años con problemas leves de equilibrio, aunque todos podían caminar y realizar sus actividades diarias de forma independiente.

Cada participante utilizó tanto el andador inteligente como uno convencional, en orden aleatorio, de manera que cada persona sirvió como su propio control.

Con el nuevo andador caminaron casi un 60 % más rápido

La diferencia más llamativa apareció en la velocidad. Con el andador convencional, los participantes avanzaron a una media de 18,14 metros por minuto. Con el inteligente, la cifra aumentó hasta 28,77 metros por minuto, lo que supone una mejora cercana al 60 %.

También se redujo el esfuerzo necesario para desplazarse. Los investigadores midieron el llamado índice de coste fisiológico, que relaciona el aumento de la frecuencia cardíaca con la velocidad de marcha. Con el dispositivo convencional, ese índice fue de 0,69 latidos por metro. Con el andador inteligente cayó hasta 0,36, casi la mitad.

Eso sí, la velocidad no era el objetivo principal del estudio. La variable prioritaria era precisamente comprobar si el nuevo diseño permitía caminar con menor coste fisiológico.

La mejora no depende solo de los sensores

Aunque el dispositivo se describe como “inteligente”, la electrónica no empuja ni guía al usuario.

El andador pesa unos 6,9 kilos, dispone de cuatro ruedas multidireccionales, altura regulable, asiento y frenos manuales. Los investigadores consideran que buena parte de la mejora observada puede explicarse por características físicas como una mayor maniobrabilidad, una posición más cómoda de los brazos y menor resistencia al girar. Los sensores cumplen otro papel.

El dispositivo registra de forma continua la frecuencia cardíaca y la saturación de oxígeno, y muestra esos datos en una pequeña pantalla para que puedan consultarlos el usuario o el personal sanitario. El estudio, sin embargo, evaluó el andador como un conjunto. Por eso no permite saber cuánto de la mejora procede del diseño mecánico y cuánto de los sistemas electrónicos.

El andador inteligente que combina más velocidad, menos esfuerzo y alertas de caída
© Magnific

Si se inclina demasiado, puede enviar una alerta

Una de las funciones más interesantes está pensada para detectar posibles caídas.

El andador incorpora un sensor que mide su inclinación. Si supera los 30 grados, activa una alarma sonora de 90 decibelios y puede enviar automáticamente una notificación por SMS o mediante la aplicación LINE a familiares o cuidadores registrados. En pruebas realizadas con un maniquí, el sistema identificó correctamente el 96 % de los eventos en 30 ensayos.

Ese resultado demuestra que el mecanismo técnico funciona en condiciones controladas, aunque todavía no significa que vaya a detectar con la misma precisión las caídas reales de personas mayores en una vivienda o en la calle.

Mejoró el equilibrio, pero no redujo el miedo a caerse

Los investigadores también analizaron el equilibrio dinámico mediante una prueba en la que los participantes debían levantarse, caminar, girar y volver a sentarse.

Con el andador convencional necesitaron una media de 64,47 segundos. Con el inteligente, el tiempo se redujo a 50,06 segundos. En cambio, no se observaron diferencias significativas en el miedo de los participantes a sufrir una caída.

Ese resultado ayuda a poner el estudio en perspectiva. Fue una prueba de una sola sesión, con apenas 30 personas y en condiciones supervisadas. Todavía no se sabe si el dispositivo reduce realmente el número de caídas durante meses, si sus alertas funcionarán igual en el hogar o si la mejora en la velocidad se mantendrá con el uso prolongado.

Por ahora, los resultados sugieren que un andador más maniobrable combinado con sensores puede facilitar la marcha y reducir el esfuerzo inmediato. La siguiente prueba será comprobar si esa ventaja se traduce también en más seguridad y autonomía en la vida diaria.

Fuente: La Vanguardia.

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