Todas las imágenes: David Murphy.

Puede parecer extraño, pero cuando presionas el botón de apagado en el menú de inicio de Windows 10 en realidad no estás apagando tu ordenador. Sí, Windows 10 hace una pantomima como si se estuviese apagando, y el ordenador pareciera estar apagado, pero en realidad no es así, al menos no por completo.

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Esta es una peculiaridad que ha tenido Windows 10 durante mucho tiempo, pero no deja de ser una que debemos recordar cada cierto tiempo, en caso de que hayas olvidado que “apagar” en realidad no es “apagar”. Lo que tu ordenador hace cuando le ordenas apagarse es entrar en un estado híbrido, que permite usar una característica llamada “arranque rápido” que viene configurada por defecto. Windows Central la describe así:

“Si tu ordenador tiene el arranque rápido habilitado, una vez le ordenas apagarse quizás parezca que lo ha hecho, pero en realidad tu PC ha entrado en un modo que mezcla el apagado completo con la hibernación. Esto usa un archivo de hibernación, aunque más pequeño de lo habitual. ¿La razón? Se cierra tu sesión antes de crear el archivo, lo que significa que la sesión no es almacenada. El incremento de velocidad proviene de que el kernel de Windows ha sido almacenado en tu disco duro y se carga al arrancar”.

¿Por qué deberías apagar tu PC?

No hay nada malo con la función de arranque rápido de Windows 10. Dependiendo de las especificaciones de tu PC, podría permitirte acceder rápidamente a tu sistema operativo de nuevo cuando “enciendes” el ordenador.

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Sin embargo, hay ocasiones en las que es posible que quieras apagar por completo tu ordenador, como en el caso de que estés teniendo un problema con Windows. En How–to Geek mencionan que apagar el sistema teniendo el arranque rápido habilitado podría evitar que se solucione un fallo o bug momentáneo de Windows:

“Hemos tenido experiencias con este tipo de problemas. Cuando encontramos un problema extraño en el sistema que podría ser ocasionado por un driver fallando o algún bug de bajo nivel en el software, el problema persistió después de apagar el ordenador”.

Un truco que puedes usar para solucionar estos fallos es simplemente reiniciar tu ordenador, lo que no sigue el mismo proceso del “apagado” tradicional. No obstante, si lo que deseas es apagar tu ordenador por completo, tienes estas alternativas:

Desactivar el arranque rápido

Apaga tu ordenador como siempre, ten a mano tu aplicación favorita de cronómetro en tu smartphone y mide el tiempo que tarda tu PC en arrancar Windows cuando lo enciendes. Apunta ese número, o simplemente recuérdalo.

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Ahora, haz clic en el botón de inicio, escribe “Encendido”, selecciona la opción de configuración de encendido y energía, y después accede a “más ajustes de encendido”. En la nueva ventana haz clic en la opción que permite configurar lo que hace el botón de encendido que se encuentra en la barra lateral izquierda, y desactiva la opción “Encender con arranque rápido (recomendado)”. En algunos casos antes es necesario hacer clic en la opción que permite cambiar ajustes que normalmente no están disponibles.

Ahora apaga tu ordenador de nuevo. Mide el tiempo que le toma arrancar Windows cuando lo enciendes. Si la diferencia entre este número y el anterior es demasiado amplia, vuelve a activar el arranque rápido. En cambio, si es de pocos segundos o una cantidad de tiempo que no te complicará el uso diario, puedes dejar desactivado el arranque rápido para asegurarte de que tu ordenador siempre se apague por completo.

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También es posible que el arranque rápido no surja ningún efecto notable. Cuando medí mis tiempo obtuve 29 segundos desde que presioné el botón de encendido hasta que vi la pantalla de inicio con el arranque rápido activado... y 27 segundos cuando estaba desactivado. ¯\_(ツ)_/¯

La solución híbrida para un apagado híbrido

Si deseas usar el arranque rápido de Windows pero también quieres contar con la posibilidad de apagar por completo el ordenador cuando lo necesites, existen algunos trucos para lograrlo.

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El método más sencillo es simplemente mantener presionada la tecla “Mayúscula” (Shift) y selecciona “Apagar” en el menú de inicio de Windows, desde la pantalla de Ctrl+Alt+Del o desde la pantalla de bloqueo. Esto forzará al sistema a apagarse realmente, y no de forma híbrida.

Si por alguna razón quieres usar un proceso más complicado, también puedes apagar por completo tu sistema desde la línea de comandos (o prompt del sistema): solo tienes que escribir “shutdown /s /f” y presionar Enter. El comando /s indica que quieres apagar tu sistema, mientras que /f indica que quieres forzar el cierre de todas las aplicaciones (si añades /t y un número puedes programar que tarde algunos segundos de retraso antes de que se apague el ordenador).

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Incluso puedes crear un atajo en el escritorio para este comando. Haz clic derecho en el escritorio de Windows 10, selecciona “Nuevo”, después “Acceso directo” e introduce este código en la ubicación del acceso directo: shutdown /s /f

Después de hacerlo, selecciona “Siguiente”, ponle un nombre divertido y presiona “Finalizar”. La próxima vez que quieras apagar tu ordenador solo tienes que hacer doble clic en este atajo. Incluso puedes arrastrar el acceso directo a la barra de tareas para un acceso más rápido, aunque ten cuidado, podrías apagar tu ordenador por accidente cuando vayas a abrir el explorador de archivos. [How–to Geek]