Image: Hurac√°n Patricia (UW/CIMSS/William Straka III Flickr)

Cuando piensas en un planeta extraterrestre, es posible imaginar un lugar extra√Īo y tormentoso con un entorno inh√≥spito, rayos frecuentes y radiaci√≥n extrema. Pero, ¬Ņqui√©n necesita imaginaci√≥n cuando las tormentas en la Tierra ya emiten radiaci√≥n, incluida la antimateria, en direcci√≥n al suelo?

El huracán Patricia en 2015 fue el segundo ciclón tropical más intenso jamás registrado, viajando por la costa del Pacífico de México con vientos que superaban las 340 kilómetros por hora. A pesar de las adversas condiciones, los científicos todavía tenían que hacer… ciencia, y volaron en un avión a través de la pared del ojo del huracán el 23 de octubre de 2015. Los instrumentos del avión midieron los rayos gamma emitidos por los rayos dentro del huracán, así como lo que parecía ser un rayo de luz de positrones, la antimateria opuesta a los electrones. Eventos como estos son probablemente más comunes de lo que piensas.

‚ÄúEstos destellos de rayos gamma terrestres pueden ocurrir en cualquier tormenta que haga rel√°mpagos‚ÄĚ, le dijo a Gizmodo David Smith, uno de los autores del estudio de la Universidad de California en Santa Cruz.

Image: Patricia (WC)

El detector a bordo del avi√≥n midi√≥ un fen√≥meno en el que los cient√≠ficos han estado interesados ‚Äč‚Äčdurante d√©cadas: los destellos de rayos gamma terrestres. No est√° claro exactamente c√≥mo sucede, pero los rayos en las tormentas parecen acelerar los electrones a una velocidad caso liviana. Estos electrones colisionan con las part√≠culas en la atm√≥sfera, dando como resultado rayos X y rayos gamma de alta energ√≠a que los cient√≠ficos han medido en sat√©lites y en el suelo. Los rayos tambi√©n podr√≠an ser el resultado de las colisiones entre los electrones y sus compa√Īeros antimateria, los positrones.

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El equipo detr√°s del nuevo paper ten√≠a una herramienta llamada Airborne Detector for Energetic Lightning Emissions (ADELE) a bordo de un avi√≥n WP-3D cazador de huracanes, seg√ļn el art√≠culo publicado recientemente en el Journal of Geophysical Research: Atmospheres. Fue un experimento muy simple de detecci√≥n de radiaci√≥n: dos piezas de pl√°stico y un tipo especial de cristal, llamados centelleadores, que parpadean cuando una part√≠cula de alta energ√≠a los golpea. Un instrumento llamado tubo fotomultiplicador convierte los flashes en se√Īales que una computadora o un osciloscopio puede leer. Tambi√©n hab√≠a un detector de ondas de radio.

Image: Hurac√°n Patricia

Los centelleadores parpadearon 184 veces en una fracci√≥n de segundo despu√©s de un rayo en la pared del ojo del hurac√°n Patricia. Bas√°ndose en su modelado, la se√Īal coincid√≠a con lo que ser√≠a un haz descendente de positrones, lo que significa que no midieron los positrones directamente.

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Esta es la primera vez que se ha medido ese efecto en la pared del ojo de un hurac√°n, aunque se sabe que ocurre en muchos tipos de tormentas diferentes. Y no, los positrones no son algo de lo que preocuparse, ya que probablemente ya est√°s siendo alcanzado por un rayo. Los positrones son un subproducto t√≠pico de ciertas fuentes radiactivas, y sus n√ļmeros caen estrepitosamente con la distancia. A√ļn as√≠, dijo Smith, si estuvieras en un avi√≥n en el lugar m√°s desafortunado exacto en el momento m√°s desafortunado (m√°s alto de lo que su avi√≥n experimental vol√≥) podr√≠as recibir una dosis letal de radiaci√≥n.

Lo m√°s interesante para Smith fue el misterio de por qu√© estos eventos salvajes suceden cu√°ndo y c√≥mo lo hacen. ‚ÄúDesde una perspectiva cient√≠fica, este es un fen√≥meno ex√≥tico y hay muchas cosas que no entendemos, como por qu√© es tan brillante y por qu√© sucede a veces y otras no‚ÄĚ, dijo. ‚ÄúEstamos tratando de entender cualquier fen√≥meno que la naturaleza nos arroje‚ÄĚ. [JGR Atmospheres]