¬ŅEst√°s jugando a World of Warcraft y un jefe de mazmorra ha lanzado un conjuro que ha matado a tu personaje? No te confundas. No ha sido el enemigo. Ha sido un conejito invisible, y no est√° solo. Hay cientos de estos demonios de √©lite camuflados como inofensivos roedores de suave pelaje.

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El p√°rrafo anterior suena a conspiranoia galopante, pero es absolutamente cierto, aunque no todos los jugadores conocen esta extra√Īa faceta interna de World of Warcraft.

Los conejitos invisibles est√°n en todas partes. Son los responsables de activar trampas, de lanzar devastadores conjuros de √°rea, de poner en marcha emboscadas y de abrir portales. En este enlace hay una lista interminable con los conejitos del juego. Todos los que no est√°n marcados como ‚Äúcritter‚ÄĚ son conejitos invisibles. Da igual que los busques. Ning√ļn jugador puede verlos o interactuar con ellos. Son invisibles a todos los efectos.

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El dise√Īador de encuentros de Blizzard, Nathaniel Chapman, explica de d√≥nde ha salido este inusitado ej√©rcito a nuestros compa√Īeros de Kotaku. Resulta que gran parte de los sucesos que se desencadenan en el juego son, literalmente, cosa de magia. Se basan en el sistema de conjuros del propio juego. El problema es que para que haya un conjuro, tiene que haber un personaje o criatura que lo lance, sea del tipo que sea. Los desarrolladores de Blizzard suelen escoger el modelo de un conejo com√ļn, pero invisible, para esa tarea. El conjuro tipo l√°ser que cae del cielo durante el combate con el jefe de esta raid es solo un ejemplo del abnegado trabajo de los conejitos invisibles.

Esta costumbre de usar modelos de criatura invisibles a los jugadores no es exclusiva de World of Warcraft ni mucho menos. De hecho es una manera de trabajar muy extendida. League of Legends es famosa por usar las criaturas del juego de la misma forma. También se usa en Anarchy Online, Guild Wars o incluso en Lord of the rings online. Incluso los eventos programados del primer Doom se ponían en marcha mediante versiones invisibles del modelo de jugador. Con todo, la idea de un ejército de conejitos conspirando contra el jugador y moviendo los hilos del mundo es mucho más absurda y divertida.