Desde su lanzamiento en 1990 el Hubble fue transformando lo que conocemos del cosmos. El telescopio espacial reveló un universo repleto de galaxias, estrellas y planetas en lugar de lo que antes creíamos que eran partes vacías de los cielos. Hoy el hardware del telescopio ya ha envejecido y comienza su trayecto de regreso a la Tierra. El Hubble, entonces, podría estar acercándose a su final antes de lo que se esperaba.
Un equipo de científicos había calculado que el telescopio espacial Hubble podría reingresar a la atmósfera terrestre para morir incendiado en 2033. Pero también está la probabilidad de 1 en 10, de que el emblemático observatorio llegue al final de su ciclo útil en 2029, con lo que nos quedan tres años más de imágenes increíbles y datos recogidos por el observatorio.
One note from the STScI town hall at #AAS247 today: the median reentry date for Hubble, based on current modeling, is 2033; a <10% chance of reentry by 2029.
— Jeff Foust (@jeff_foust) January 7, 2026
Los nuevos datos se presentaron en la convención de la Sociedad Astronómica de EE.UU. esta semana en Phoenix, Arizona, según afirma Jeff Foust de SpaceNews. Aunque hoy la NASA no planea enviar al Hubble a una órbita más estable, todavía hay esperanzas de que haya una alternativa con financiación privada.
El final de una era
La NASA lanzó el telescopio espacial Hubble el 24 de abril de 1990 a bordo del transportador espacial Discovery. Alcanzó su mayor altura a los 579 kilómetros en la baja órbita terrestre, pero luego fue descendiendo debido a la fuerza atmosférica y hoy está a unos 525 kilómetros de altura, según la NASA.
A lo largo de los años la NASA hizo varias maniobras para impedir que el telescopio se incendiara en la órbita terrestre. En 2022, la NASA y SpaceX anunciaron un estudio de factibilidad para elevar el Hubble a su altura inicial de 600 kilómetros, lo que le permitiría seguir funcionando durante unos años más. Todavía la NASA no anunció planes de seguir adelante con ese objetivo.
Los científicos que se ocupan de los cálculos del Hubble combinan sus datos orbitales con las fuerzas de arrastre de la atmósfera, que varía dependiendo de la actividad solar. El sol impulsa los cambios en la densidad de la alta atmósfera terrestre.
“Los niveles de flujo solar hoy duran más y son más altos de lo anticipado por lo que se pronostica un reingreso más temprano del telescopio espacial Hubble si no se lo impulsa a mayor altura”, indica el seguimiento de reingreso del Hubble.
Debido al aumento en esos niveles de flujo solar los científicos calculan que el reingreso del Hubble ocurrirá en cinco o seis años, y en el mejor de los casos, el telescopio tendría unos 15 años más antes de reingresar a través de la atmósfera en 2040. Pero en el peor de los casos, se predice que su reingreso ocurriría en 2029.
A medida que disminuye la altitud del telescopio, aumenta la densidad de la atmósfera, lo que acelera el inminente deterioro del Hubble, y cuando llegue a los 400 kilómetros de altura probablemente le quede un año o menos antes de reingresar a la atmósfera terrestre.
Salón de la fama
Antes del lanzamiento del Hubble los astrónomos no sabían exactamente cuán grande o antiguo era el universo. Con su espejo de 2,5 metros de ancho el telescopio pudo medir con precisión la distancia a las estrellas y galaxias, permitiendo que los científicos determinaran la tasa de expansión del universo.
El telescopio produjo imágenes revolucionarias como el Campo Profundo de 1995 con 342 imágenes de larga exposición de un pedacito pequeñísimo del cosmos en la constelación de la Osa Mayor. Esa imagen reveló unas 3.000 galaxias distantes en diferentes etapas de su evolución, lo que permitió a los astrónomos echar una mirada al pasado.

Desde su lanzamiento el Hubble hizo 1,7 millones de observaciones aproximadamente, que incluyen las asombrosas imágenes de los Pilares de la Creación en la Nébula del Águila, con datos que ayudaron a descubrir la energía oscura y evidencia ue confirmó la existencia de los agujeros negros.
Una alternativa moderna
En las últimas décadas los telescopios espaciales importantes se financiaron a través de agencias nacionales o colaboraciones internacionales. Ahora que la industria espacial sigue creciendo tal vez haya alternativas más nuevas.
Esta semana el ex CEO de Google Eric Schmidt anunció que financiará un gran telescopio espacial y tres observatorios basados en la Tierra. El telescopio espacial, llamado Lazuli, sería una alternativa moderna al Hubble, según informó Ars Technica.
La inversión proviene de Schmidt Sciences, fundada por Schmidt y su esposa Wendy. No se ha revelado la suma que invertirán pero el dinero se usará para construir el Sistema de Observatorios Schmidt. Y el Lazuli sería el primer telescopio espacial de financiación privada.
Su espejo tendrá 2,4 metros de ancho y orbitará en elipsis en torno a la Tierra a mayor distancia que el Hubble en su ubicación original. Los Schmidt quieren lanzar el Lazuli en 2028.
“Tenemos décadas de desarrollo tecnológico desde los tiempos del Hubble. El Lazuli es una versión más poderosa del Hubble con un espejo más grande, respuesta más ágil, e instrumentos diferentes”, informa Ars Technica, citando a Arpita Roy, jefa del Instituto de Espacio y Astrofísica de Schmidt Sciences.