El cohete Soyuz con el astronauta estadounidense Nick Hague y el cosmonauta ruso Aleksey Ovchinin.
Photo: AP.

Todos los lanzamientos con tripulación han sido suspendidos por la agencia espacial rusa tras el reciente fallo del cohete Soyuz. Esto es un problema, porque gran parte del mundo depende de cohetes rusos para llevar carga y personas al espacio. En consecuencia, ahora nos enfrentamos a la posibilidad de tener una Estación Espacial Internacional (ISS) no tripulada, algo que no ha ocurrido en casi dos décadas.

A primera hora de ayer, un cohete Soyuz-FG con una nave espacial Soyuz MS-10 tripulada experimentó un malfuncionamiento grave a aproximadamente tres minutos de vuelo, forzando al astronauta estadounidense Nick Hague y al cosmonauta ruso Alexey Ovchinin a aterrizar de emergencia en Kazajistán. Según informes oficiales, ambos están en “buenas condiciones”, pero no se puede decir lo mismo del cohete, que se estrelló a unos 40 kilómetros de la ciudad de Zhezkazgan en la región de Karaganda.

Es el primer incidente de este tipo para Roscosmos, la agencia espacial de Rusia, desde la caída de la Unión Soviética. En respuesta, los funcionarios rusos suspendieron todos los lanzamientos tripulados en espera de una revisión de la falla del cohete. También se está llevando a cabo una investigación criminal para determinar si se violaron las normas de seguridad durante la construcción. Para ello, un Comité de Investigación del gobierno ruso está inspeccionando el sitio de lanzamiento y confiscando documentos, según reporta AFP.

El cohete Soyuz con el astronauta estadounidense Nick Hague y el cosmonauta ruso Aleksey Ovchinin.
Photo: Sergei Savostyanov/TASS/Getty Images.

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Con los lanzamientos de cohetes Soyuz paralizados, no existe una forma viable (o segura) de enviar astronautas a la ISS o al espacio. Estados Unidos depende de los rusos desde que el país retiró su programa de transbordadores espaciales en 2011. Las soluciones del sector privado están actualmente en desarrollo, incluyendo el CST-100 Starliner de Boeing y la versión tripulada de la nave Dragon de SpaceX, pero ninguno de los programas estará listo para enviar humanos al espacio hasta al menos verano de 2019. La agencia espacial de China tiene la capacidad de enviar astronautas a órbita, pero su próximo lanzamiento no será hasta el 2020. De todas formas, el Congreso de Estados Unidos actualmente prohíbe a la NASA trabajar con la agencia espacial china debido a temores de riesgos de seguridad.

No tener capacidad de enviar personas al espacio significa que podríamos tener a la ISS vacía en un par de meses, algo que no ha ocurrido desde que llegó la primera tripulación de la estación en noviembre de 2000. Actualmente hay tres tripulantes a bordo de la Estación Espacial Internacional: la astronauta de la NASA Serena M. Auñón-Chancellor, Alexander Gerst de la Agencia Espacial Europea y el cosmonauta ruso Sergey Prokopyev. El trío está programado para regresar a casa en diciembre y están bien provistos de comida y agua, informó Kenny Todd, gerente de integración de operaciones de la ISS de la NASA, en una conferencia de prensa. Sin embargo, su misión podría extenderse, aunque solo por unas pocas semanas, ya que la nave espacial Soyuz puede durar en órbita hasta 200 días, y ese plazo se vence a principios de enero.

Una estación espacial vacía es algo lamentable. De suceder, no habría nadie a bordo para monitorear y realizar los numerosos experimentos científicos actualmente en curso en la estación de más de 100.000 millones de dólares. La buena noticia es que la ISS puede mantenerse operativa siendo controlada desde la Tierra, como explicó Todd durante la rueda de prensa.

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“Me siento muy confiado de que podríamos volar durante una cantidad significativa de tiempo [sin tripulación]”, dijo. Si las “bombas hacen su trabajo, y todos los demás sistemas, como las matrices [solares] para continuar girando, y mantenemos las baterías cargadas, no hay nada que diga que no puede continuar operando, con una cantidad mínima de control humano”.

Una foto del lanzamiento fallido, que muestra humo saliendo del refuerzo de la primera etapa.
Photo: AP Images.

Los resultados de una investigación preliminar sobre el incidente del jueves sugieren que una sección de la primera etapa del cohete se estrelló con la segunda etapa durante el vuelo, según la agencia de noticias rusa TASS. Esto puede haber sido causado por “el fallo del sistema de separación, que debería haberse activado”, dijo un funcionario de Roscosmos. “Vamos a analizar las posibles causas al detalle”.

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El momento no podría ser peor para Roscosmos, que aún se está recuperando de un incidente que ocurrió el pasado mes agosto. En ese entonces se descubrió una pequeña fuga de presión de aire en la sección Soyuz de la Estación Espacial Internacional, resultado probable de un defecto de fabricación. Pero la agencia espacial rusa también consideró la posibilidad de sabotaje.

Roscosmos afirma que la investigación de su comité sobre el fallo del cohete de esta semana se completará el 20 de octubre, lo que parece un poco apresurado. Dicho esto, no hay forma de saber cuánto tiempo estará condenado a tierra el cohete Soyuz, ni cuándo podrán enviar de nuevo astronautas al espacio.

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“Tendremos que ver a dónde los llevan los datos”, dijo Todd. “Y si es un mes, o dos, o seis meses... Realmente no puedo especular sobre el tiempo que tomará”, agregando que tiene “toda la confianza de que nuestros colegas rusos descubrirán lo que está pasando”.

En un comunicado de prensa, la NASA dijo que “apoyará la investigación de Roscosmos sobre el incidente”. La agencia espacial, junto a sus socios para la ISS, “revisará los próximos programas operativos, incluido el plan para dos caminatas espaciales que se llevarán a cabo más adelante en octubre”.

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Mientras tanto, el jefe de Roscosmos, Dmitry Rogozin, afirma que Ovchinin y Hague serán enviados a la ISS en breve. Estos “chicos volarán”, dijo en un tweet, en el que publicó una foto de él mismo con los astronautas. “Estamos planeando su vuelo para la primavera del próximo año”. Es una afirmación bastante atrevida, ya que nadie puede predecir los resultados de la investigación del gobierno o el tiempo que los vuelos tripulados de Soyuz estarán en tierra. Rogozin probablemente está tratando de traer calma en medio de la vergüenza actual.

Decir que esta situación es perturbadora no alcanza para describir lo que está sucediendo. Es una situación que habría parecido inconcebible tanto para los estadounidenses como para los rusos en el apogeo de la carrera espacial, en los años sesenta y setenta. Desde el punto de vista optimista del pasado, se suponía que ya tendríamos estaciones espaciales en la Luna y Marte. En cambio, aquí en el año 2018, ni siquiera podemos enviar seres humanos a una órbita terrestre baja. ¿Qué está pasando? [AFP, AFP, Space, TASS, NASA]