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El famoso dinosaurio que escupía veneno en Parque Jurásico también está mal, según un nuevo estudio

Reconstrucción de un Dilophosaurus según los últimos estudios.
Reconstrucción de un Dilophosaurus según los últimos estudios.
Ilustración: Brian Engh (dontmesswithdinosaurs.com) (Other)

Si le damos el tiempo suficiente va a ser más corto enumerar los aciertos de Parque Jurásico a la hora de imaginar el aspecto de sus dinosaurios que sus errores. La última víctima en caer bajo la apisonadora de los estudios científicos aguafiestas es el Dilophosaurus, el depredador que acabó con Dennis Nedry.

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Seguro que recuerdas la escena. Dennis Nedry, el informático encargado de mantener el sistema en la isla, huye con las muestras de ADN de dinosaurio robadas en un jeep solo para quedar atascado debido a la intensa lluvia. Mientras trata de mover de nuevo el auto, Nedry es cazado por un dinosaurio que lo ciega escupiéndole veneno a la cara. La criatura acaba con él tras un portentoso despliegue de color al extender una especie de corona de piel alrededor de su cabeza.

Pues bien, resulta que ese dinosaurio, el Dilophosaurus, no era tan pequeño com lo pintan en la película. Probablemente estaba cubierto de plumas, se movía como un ave moderna y no era en absoluto venenoso. Lo único que sí puede que sea verídico es que era capaz de hinchar parte de la piel alrededor de su cabeza, pero es muy probable que el aspecto de ese despliegue fuera más parecido al de los sapos y la usara más para buscar pareja que para asustar a sus presas. Todo mal.

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El enésimo jarro de agua fría sobre la película llega desde un nuevo estudio realizado por el departamento de paleontología de la Universidad de Texas y publicado en la revista Journal of Paleontology. El principal autor del estudio es el paleontólogo Adam Marsh, actual director de estudios paleontólógicos en el Parque Natural del Bosque Petrificado, un curioso lugar del que ya hemos hablado por aquí porque sus visitantes devuelven los souvernirs que roban.

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El caso es que Marsh y su colega Timothy Rowe se han dedicado a analizar concienzudamente los restos de cinco Dilophosaurus hallados en el parque y sus conclusiones arrojan nueva luz sobre la especie. Se da la circunstancia de que, pese a la fama obtenida gracias a su participación en Parque Jurásico, el Dilophosaurus es una de las especies de dinosaurio peor conocidas y caracterizadas. Todo lo que se sabía hasta ahora procede de un estudio de 1954 hecho a partir de una reconstrucción con arcilla bastante chapucera. De las conclusiones de aquel estudio se desprendía, por ejemplo, que los huesos de la mandíbula y el cráneo de este dinosaurio eran livianos y frágiles. Ese fue el dato en el que se inspiró Michael Crichton para imaginar que, si el dinosaurio no tenía una mordedura potente, quizá era porque aturdía a sus víctimas con veneno como las cobras modernas. Sí, el dato de que escupía veneno es una licencia artística como un templo.

Los hallazgos de Marsh y Rowe han llegado justo a la conclusión contraria. El Dilophosaurus tiene una estructura ósea que sirvió de base a un juego de músculos realmente potente. El error de la primera caracterización se debe a que los huesos son neumáticos. En otras palabras, tienen bolsas de aire.

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Reconstrucción actual del cráneo del Dilophosaurus.
Reconstrucción actual del cráneo del Dilophosaurus.
Ilustración: Brian Engh (dontmesswithdinosaurs.com) (Other)

Estas cápsulas probablemente sirvieron para hacer los huesos más resistentes y a la vez más ligeros como en las aves modernas, pero el Dilophosaurus no podía volar. Su morfología se parece más a la de un avestruz. La abundancia de huecos en los huesos de la cabeza probablemente indican que el animal usaba las grandes crestas de su cabeza como sistema de refrigeración, y probablemente también usaba estas cápsulas de aire para inflar partes de su piel relacionadas con el canto o con su aspecto en rituales de apareamiento. Era, en definitiva, más un ave que un reptil como el que conocemos de la película.

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Y no era precisamente pequeño. Los huesos que nos han llegado están tan fragmentados que los primeros investigadores tuvieron problemas para determinar su tamaño. En realidad el Dilophosaurus probablemente fue le dinosaurio más grande de su época, el jurásico temprano, hace 183 millones de años. El nuevo estudio calcula que los adultos debieron de medir alrededor de seis metros de longitud. Nada que ver, en definitiva, con la pequeña y taimada bestia escupidora que conocemos de Parque Jurásico. De todos modos aún desconocemos mucho del hábitat y costumbres de esta especie, así que no hay que descartar nuevos datos aún más sorprendentes en el futuro. [Journal of Paleontology vía Universidad de Texas e IFL Science]

Editor en Gizmodo, fotógrafo y guardián de la gran biblioteca de artículos. A veces llevo una espada.

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