Un ex empleado de Verizon fue sentenciado a cuatro años de prisión el lunes por pasar información a agentes de seguridad chinos sobre su empleador, operaciones chinas de hackeo, y activistas pro-democracia que viven en los EE.UU.
Ping Li, de 59 años, se declaró culpable este año admitiendo que conspiró para actuar como agente de China al menos desde 2012. Su sentencia llega en el momento en que la comunidad de ciberseguridad de EE.UU. también se conmocionó por una operación china de hackeo que el senador Mark Waraner (D-VA), jefe del Comité de Inteligencia del Senado, descbirió como “el peor hackeo en telecomunicaciones en la historia dei nuestra nación hasta hoy”.
La operación que comprometió a Verizon y otros gigantes de las telecomunicaciones apuntaba a políticos, incluyendo a Donald Trump y Kamala Harris y podría haberle dado acceso al grupo de hackers Salt Typhoon – vinculado al Ministerio de Seguridad del Estado de China (MSS) – a mensajes de texto y audio de algunas víctimas. El hackeo usó conexiones que las compañías habían instalado en sus sistemas para asistir a las fuerzas de la ley nacionales en casos de solicitud judicial de escuchas.
El acuerdo de sentencia de Li no sugiere que estuviera involucrado en el hackeo de Salt Typhoon, pero su caso ilustra el modo en que China ha buscado infiltrar las grandes empresas de telecomunicaciones usando gente de adentro para recoger información sobre operaciones corporativas y opositores políticos.
Ciudadano espía
Li nació en China pero se mudó a EE.UU. hace 30 años, y desde hace 16 años tienen ciudadanía estadounidense. Empezó a trabajar para agentes del MSS de China desde al menos 2012, según su memorándum de sentencia. Viajó al país para encontrarse con un amigo y ex compañero de clase que trabajaba para el MSS en diversas ocasiones, y también les pasó información a través de varias cuentas en línea.
Li pasó información a los agentes chinos sobre distintos tipos de comunicaciones que puede monitorear electrónicamente el gobierno de EE.UU., sobre qué hacían las filiales de Verizon en China, además de darles material de capacitación en ciberseguridad de otro de sus empleadores. Les pasó también los nombres y detalles de miembros de Falun Gong, un grupo religioso prohibido en China, que vivían en los EE.UU. según informa el acuerdo de su declaración de culpabilidad.
Cuando el FBI arrestó a Li en el mes de julio, inicialmente él dijo que el agente del MSS y amigo suyo solo le había pedido consejos para invertir en acciones de la Bolsa, según indica el acuerdo. Pero cuando le mostraron los correos electrónicos que había enviado admitió que había investigado para China y transmitido material de ciberseguridad interna de su empleados, sabiendo que no le estaba permitido dar esa información.