Cada 22 de abril, el planeta recuerda su fragilidad y su potencial. En 2025, el Día de la Tierra llega con un mensaje urgente: acelerar la transición energética. Mientras las energías solar y eólica alcanzan marcas históricas, el mundo se enfrenta al reto de cumplir los ambiciosos objetivos que definirán el futuro climático del planeta. ¿Lo estamos logrando?

Energías limpias en ascenso: el balance de 2024
El crecimiento de las energías renovables fue notable en 2024. Según datos recientes de la Agencia Internacional de Energías Renovables (IRENA), se sumaron 585 gigavatios (GW) de capacidad, alcanzando un total global de 4448 GW. Esto representa un aumento anual récord del 15.1 %.
El avance estuvo liderado casi en su totalidad por dos protagonistas: la energía solar y la eólica, que juntas constituyeron el 96.6 % de las nuevas incorporaciones. Estos números reflejan un impulso significativo, pero aún insuficiente frente al objetivo climático que se avecina.
¿Quiénes lideran la revolución energética?
El liderazgo en energías renovables no está repartido de forma equitativa. Asia marcó el paso en 2024, especialmente gracias a China, responsable del 64 % del crecimiento mundial. En contraste, regiones como Centroamérica y el Caribe aportaron apenas el 3.2 %, y Sudamérica contribuyó con un 7.8 %.
Los países del G7 representaron el 14.3 % de la nueva capacidad instalada, mientras que el G20 en su conjunto alcanzó el 90.3 %. Esta concentración revela una brecha que aún debe ser atendida si se busca una transición energética verdaderamente global.
2030: el año clave que define el futuro

La ONU advierte: sin una reducción drástica de las emisiones para 2030, el cambio climático seguirá agravándose. Para ello, es crucial abandonar los combustibles fósiles y apostar por fuentes limpias, más saludables y sostenibles. Las energías renovables, además de ser más económicas, generan empleo y mejoran la calidad del aire.
Pero el desafío es inmenso. Para cumplir con la meta de triplicar la capacidad renovable para 2030, se necesitaría crecer un 16.6 % anual. En 2024, el crecimiento fue notable, pero no suficiente.
¿Estamos a tiempo?
Aunque los avances son prometedores, IRENA advierte que aún estamos lejos de los 11.2 teravatios necesarios. António Guterres, Secretario General de la ONU, celebra el progreso pero insiste: se necesita más ambición, más velocidad y más equidad.
Las energías limpias ya están transformando economías. La cuestión es si llegarán a tiempo para transformar también el destino del planeta.
Fuente: National geographic.