Los astronautas Butch Wilmore y Suni Williams partieron el 5 de junio de 2024 rumbo a la Estación Espacial Internacional (ISS) en la nave Starliner de Boeing. Su misión estaba planeada para durar apenas una semana, pero nueve meses después, siguen en el espacio.

El problema surgió poco después del lanzamiento, cuando la cápsula Starliner presentó fallos en su sistema de propulsión. Esto impidió su regreso seguro y llevó a la NASA a tomar una decisión drástica: la nave volverá vacía a la Tierra. Mientras tanto, los astronautas quedaron a bordo de la ISS hasta encontrar una solución para su retorno.
La solución: un asiento en la Crew Dragon de SpaceX
Ante la imposibilidad de regresar en la Starliner, la NASA reservó dos plazas para Wilmore y Williams en la Crew Dragon de la misión Crew-9 de SpaceX. Esta nave lleva acoplada a la ISS desde septiembre de 2024 y estaba prevista para regresar a la Tierra en marzo de 2025.

En la estación, los astronautas han seguido trabajando como parte de la tripulación permanente, participando en experimentos científicos, mantenimiento y paseos espaciales. Wilmore incluso ha batido récords de actividad extravehicular en esta misión.
El cambio de nave que adelantó el regreso
Inicialmente, la misión Crew-10 debía despegar con la nave Crew Dragon C213, que aún no ha volado al espacio. Sin embargo, un problema técnico con sus baterías retrasó su lanzamiento hasta al menos abril.
Para evitar más demoras en la rotación de tripulación, la NASA decidió modificar sus planes y reasignó una nave ya probada, la C210 ‘Endurance’, que estaba preparada para la misión privada Axiom-4. Este cambio permitió adelantar el lanzamiento de Crew-10 al 12 de marzo de 2025, lo que a su vez adelantó el regreso de Crew-9 al 19 de marzo.
Una decisión técnica con impacto mediático
La reasignación de la nave fue una decisión puramente operativa, pero no evitó la especulación en redes sociales. Elon Musk y Donald Trump difundieron mensajes sugiriendo que SpaceX estaba rescatando a los astronautas «varados» en la ISS, cuando en realidad la NASA ya tenía una estrategia definida.
Con este ajuste, Butch Wilmore y Suni Williams, junto con Nick Hague (NASA) y Aleksandr Gorbunov (Roscosmos), finalmente podrán regresar a la Tierra tras una misión que se extendió mucho más de lo previsto.