El despegue de la misión Zuma, a bordo de un Falcon 9.
Image: SpaceX.

El 7 de enero SpaceX lanzó un cohete Falcon 9 en el que llevaba un satélite misterioso conocido como Zuma. Se trataba de un satélite espía clasificado del gobierno de Estados Unidos fabricado por Northrop Grumman, pero pocos minutos después de su despegue explotó en órbita.

Hasta ahora exist√≠an muchas teor√≠as acerca de los motivos de la explosi√≥n del Zuma. Algunos culpaban a SpaceX, otros culpaban al contratista fabricante de sat√©lites, sin embargo, un nuevo informe t√©cnico de investigadores del gobierno, como reportan en The Wall Street Journal, libra de culpa a la compa√Ī√≠a espacial de Elon Musk.

Seg√ļn el informe, el causante de la destrucci√≥n de Zuma fue un componente en la parte superior del cohete, llamado ‚Äúadaptador de la carga‚ÄĚ, el cual no liber√≥ a tiempo el sat√©lite en √≥rbita. Este adaptador es el encargado de unir la carga (en este caso el sat√©lite) de la parte superior del cohete. Al no liberar el sat√©lite, el Falcon 9 lo trajo de regreso a la atm√≥sfera y se desintegr√≥ tras separarse del cohete. Aunque la compa√Ī√≠a prob√≥ tres veces el adaptador antes de la misi√≥n, fall√≥ en el espacio.

El adaptador de la carga, al igual que el satélite, fue fabricado por Northrop Grumman y no por SpaceX. Poco después de la destrucción de Zuma, la presidenta de SpaceX aseguró que el Falcon 9 funcionó con normalidad (incluso regresó a la Tierra y aterrizó en vertical), y la Fuerza Aérea de Estados Unidos confirmó que seguiría trabajando con SpaceX para sus lanzamientos secretos. El nuevo informe finalmente confirma una de las teorías de lo que pudo haber ido mal en la misión. [vía The Wall Street Journal]