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El ojo del huracán Huracán Melissa que asola el Caribe

El huracán Melissa alcanzó la categoría 5 con vientos de 280 km/h y se convirtió en el más poderoso del Atlántico en 2025. Un vídeo captado desde el interior del ojo revela una calma tan bella como mortal.

El cielo del Caribe se ha convertido en un espectáculo de fuerza y destrucción. El huracán Melissa, ahora de categoría 5, avanza lentamente con vientos sostenidos de 280 km/h, dejando tras de sí una estela de apagones, inundaciones y caos.
Lo que parecía una tormenta más del Atlántico se transformó en un monstruo atmosférico sin precedentes. Y por primera vez, una misión aérea logró filmar desde dentro su ojo: un espacio de aparente calma rodeado por una pared de viento que destruye todo a su paso.


El ojo del huracán: la calma que engaña

En el video captado por un avión C-130 de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, se aprecia el instante en que la aeronave atraviesa la pared del ciclón y entra en el ojo.
Afuera, nubes en espiral y ráfagas superiores a los 250 km/h; adentro, un resplandor pálido, casi silencioso, que los pilotos describen como “la belleza más aterradora del planeta”.

Esta aparente paz es solo una pausa: dentro del ojo, el aire asciende y desciende en remolinos verticales, y cada segundo cuenta antes de que el avión vuelva a enfrentarse con la furia del muro exterior.

Los datos recogidos muestran una presión central de 900 hPa, comparable a los grandes huracanes del siglo XXI.
Esa cifra explica su fuerza destructiva y también por qué Melissa será recordado como uno de los más violentos del Atlántico.


La amenaza sobre las islas

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) calificó el fenómeno como “potencialmente catastrófico”.
En Jamaica, el gobierno decretó estado de emergencia, con evacuaciones masivas en las zonas costeras. Las marejadas superan los 4 m de altura y algunas regiones acumulan hasta 700 mm de lluvia.

En Haití y República Dominicana, las bandas externas ya causan cortes de energía y deslizamientos.
Los equipos de rescate trabajan al límite mientras el sistema avanza lentamente, prolongando el impacto durante días.

Más al norte, Cuba y las Bahamas se preparan para el golpe más severo. Los meteorólogos advierten que la marejada ciclónica y la erosión costera podrían causar daños comparables o incluso superiores a los de los huracanes Irma (2017) y Dorian (2019).


Dentro del laboratorio del caos

El vuelo sobre el huracán no fue un acto de audacia, sino una operación científica clave.
El equipo de reconocimiento recopiló datos de viento, presión y temperatura para ajustar los modelos de predicción.
Estas mediciones, enviadas en tiempo real, permiten anticipar trayectorias y estimar el potencial destructivo con mayor precisión.

Según los meteorólogos del NHC, la misión confirma lo que la comunidad científica viene observando: los huracanes se intensifican más rápido y con mayor frecuencia debido al aumento de la temperatura del océano.


El poder y la advertencia

El video del ojo del huracán Melissa se ha convertido en el símbolo visual del nuevo clima extremo.
Muestra la dualidad perfecta de la naturaleza: calma y caos coexistiendo en el mismo instante.

En palabras de los expertos, Melissa es más que una tormenta: es la manifestación visible de un planeta que acumula calor y lo libera en forma de energía desatada.
Cada ráfaga, cada ola y cada destello de su ojo nos recuerdan que la era de los huracanes “sin precedentes” apenas está comenzando.

Fuente: Meteored.

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