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El pasado de la Tierra lanza una advertencia incómoda para los trópicos. Cuando el CO₂ fue como ahora, la tierra se calentó mucho más que el mar

Un estudio que analiza sedimentos de los Andes colombianos muestra que, en la última época con niveles de CO₂ similares a los actuales, las tierras tropicales se calentaron casi el doble que los océanos. La señal es clara: el calentamiento futuro en los trópicos podría ser más intenso de lo que anticipan muchos modelos.

Durante años, la conversación sobre el cambio climático ha mirado sobre todo hacia los polos. El deshielo en Groenlandia o la Antártida se ha convertido en el termómetro simbólico del calentamiento global. Pero un nuevo estudio sugiere que los trópicos podrían estar enfrentándose a una amenaza climática mayor de lo que anticipan muchos modelos. Y la advertencia no viene del futuro, sino del pasado profundo de la Tierra.

Cuando los niveles de dióxido de carbono en la atmósfera fueron parecidos a los actuales, hace varios millones de años, las tierras tropicales se calentaron casi el doble que los océanos. Si esa dinámica se repite, el impacto en regiones densamente pobladas podría ser mucho más severo de lo previsto.

El Plioceno como espejo incómodo del presente

El pasado de la Tierra lanza una advertencia incómoda para los trópicos. Cuando el CO₂ fue como ahora, la tierra se calentó mucho más que el mar
© Unsplash / Getty.

Cuenta DW, el periodo que sirve de referencia es el Plioceno, una época relativamente reciente en términos geológicos, entre hace unos 2,5 y 5 millones de años. Entonces, el planeta era notablemente más cálido que hoy y el CO₂ atmosférico se movía en rangos comparables a los actuales. Groenlandia, por ejemplo, tenía mucho menos hielo del que conocemos hoy.

Según el artículo publicando en PNAS, el Plioceno es una especie de “experimento natural” para los científicos: un momento del pasado que permite observar cómo responde el sistema climático cuando se incrementan los gases de efecto invernadero sin la influencia directa de la actividad humana moderna.

Un archivo climático enterrado en los Andes

Para entender cómo reaccionaron los trópicos en aquel periodo, los investigadores recurrieron a un registro excepcional: un núcleo sedimentario extraído de la cuenca de Bogotá, en Colombia. Esta cuenca ha acumulado sedimentos de forma casi continua durante millones de años, conservando en capas microscópicas información química sobre el clima del pasado.

Al analizar compuestos orgánicos producidos por bacterias que quedaron atrapadas en esos sedimentos, el equipo pudo reconstruir la temperatura terrestre de los Andes tropicales a lo largo de la transición del Plioceno al Pleistoceno, la época en la que comenzaron las grandes glaciaciones del hemisferio norte.

Tierra firme frente al océano: un calentamiento desigual

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© Maria Fernanda Almanza.

El resultado es revelador: mientras que la superficie del océano tropical se calentó en torno a dos grados en comparación con la actualidad, las tierras tropicales registraron un aumento mucho mayor, cercano al doble. En términos prácticos, eso significa que el calentamiento no se distribuyó de forma uniforme entre mar y continente.

Este contraste es clave porque la mayor parte de la población humana vive en tierra firme. Si los trópicos terrestres amplifican el calentamiento más que los océanos, las consecuencias para las sociedades humanas, los ecosistemas y la disponibilidad de agua podrían ser especialmente severas.

El papel de un “El Niño” casi permanente

Otro elemento que aparece en la reconstrucción del Plioceno es la presencia de condiciones similares a un El Niño casi permanente en el Pacífico. Ese patrón climático habría contribuido a calentar aún más regiones como los Andes tropicales.

Hoy, los eventos de El Niño ya están asociados con olas de calor, sequías y cambios en los patrones de lluvia en muchas zonas tropicales. Si el calentamiento global aumenta la frecuencia o intensidad de estos episodios, el efecto combinado podría empujar a algunas regiones más allá de umbrales climáticos críticos.

Los trópicos, una región clave que solemos mirar menos

El pasado de la Tierra lanza una advertencia incómoda para los trópicos. Cuando el CO₂ fue como ahora, la tierra se calentó mucho más que el mar
© Ellen Jorgensen.

Paradójicamente, los trópicos han recibido menos atención en la investigación climática que otras regiones. En parte, porque las instituciones científicas más influyentes están en latitudes medias y altas. Y en parte, porque el calentamiento relativo en los trópicos parece menor que en zonas polares.

El problema es que en regiones donde las temperaturas ya son altas, pequeños aumentos adicionales pueden tener efectos desproporcionados sobre la salud humana, la productividad agrícola y la biodiversidad. Los trópicos albergan cerca del 40 % de la población mundial: lo que ocurra allí no es un asunto marginal.

Una advertencia del pasado para un futuro cercano

Mirar al Plioceno no es un ejercicio de nostalgia geológica. Es una forma de poner a prueba nuestras expectativas sobre el futuro. Si en el pasado la tierra tropical se calentó mucho más que el océano bajo condiciones de CO₂ similares, asumir que esta vez será distinto requiere argumentos sólidos.

El mensaje que emerge de este estudio es incómodo, pero claro: los trópicos podrían estar subestimados en muchos escenarios climáticos, y su vulnerabilidad real podría ser mayor de lo que nos estamos preparando para afrontar. A veces, las capas de sedimento enterradas bajo los Andes dicen más sobre nuestro futuro que muchos modelos teóricos.

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