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Ciencia

El planeta gigante que desafía los límites del universo conocido

Su tamaño es colosal y su peso sigue siendo un misterio. A 60 años luz de la Tierra, este mundo supera a Júpiter y pone a prueba los criterios para definir un planeta.
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En la búsqueda de exoplanetas, los astrónomos han encontrado cuerpos celestes con características sorprendentes. Entre ellos, uno en particular ha captado la atención de la comunidad científica: un coloso situado a 60 años luz que, por sus dimensiones, es considerado el planeta más grande del universo conocido. Sin embargo, su peso plantea un enigma aún sin resolver.

El planeta más grande identificado hasta ahora

HD 39091 b (Pi Mensae b): El planeta gigante que desafía los límites del universo conocido
© iStock.

Uno de los planetas con mayor masa confirmada es HD 39091 b (Pi Mensae b), descubierto en 2001 en la constelación de Mensa. Este gigante es un superjúpiter excéntrico, con una masa estimada en 12,3 veces la de Júpiter.

Su órbita altamente elíptica lo convierte en un objeto de estudio clave para comprender la dinámica de los sistemas planetarios masivos. No obstante, su clasificación exacta sigue en debate, ya que cuando un planeta supera las 13 veces la masa de Júpiter, cruza el umbral hacia otra categoría de cuerpos celestes: las enanas marrones.

¿Cuándo un planeta deja de serlo? El dilema de las enanas marrones

Las enanas marrones son objetos intermedios entre planetas y estrellas. Aunque no tienen la masa suficiente para encender la fusión de hidrógeno como las estrellas, sí pueden quemar deuterio en sus núcleos.

Desde la década de 1990, la comunidad científica estableció el límite planetario en 14 veces la masa de Júpiter. Sin embargo, existen varios cuerpos en esta franja, como HD 39091 b y HD 106906 b, cuya clasificación sigue siendo incierta.

Uno de los casos más extremos es SDSS J0104+1535, una enana marrón con una masa 90 veces mayor que Júpiter, pero con un radio sorprendentemente pequeño. Este hecho refuerza la idea de que el tamaño y la masa de un objeto no siempre están directamente relacionados.

Gigantes espaciales más allá del sistema solar

HD 39091 b (Pi Mensae b): El planeta gigante que desafía los límites del universo conocido
© NASA.

Desde la detección de los primeros exoplanetas en la década de 1990, los astrónomos han encontrado mundos con dimensiones mucho mayores a las del sistema solar.

Antes de 1992, Júpiter era el mayor planeta conocido, con un diámetro 11 veces superior al de la Tierra. Pero las observaciones modernas han revelado la existencia de gigantes gaseosos aún más extensos.

¿Cómo se define al planeta más grande?

Para determinar el tamaño de un planeta, los científicos utilizan dos criterios principales:

  • Diámetro: la distancia entre dos puntos opuestos a través de su centro.
  • Masa: la cantidad total de materia que lo compone.

Si bien podría pensarse que un mayor diámetro implica una masa superior, no siempre es así. Algunos gigantes gaseosos tienen baja densidad, lo que les permite expandirse más sin ser necesariamente más pesados.

Ejemplos de exoplanetas de gran tamaño

HD 39091 b (Pi Mensae b): El planeta gigante que desafía los límites del universo conocido
© NASA.

A lo largo de los años, los astrónomos han detectado varios exoplanetas con dimensiones impresionantes. Algunos de los más notables son:

  • HAT-P-67 b: posee un radio dos veces mayor que el de Júpiter, pero su densidad es muy baja, con solo un tercio de su masa.
  • WASP-17 b: con un tamaño similar al anterior, se encuentra entre los planetas más grandes detectados hasta ahora.
  • KELT-9b: su radio es 1,84 veces el de Júpiter, lo que lo ubica entre los mayores en términos de diámetro.

Los límites del tamaño planetario

Mientras que los planetas gaseosos pueden alcanzar dimensiones colosales, los planetas rocosos tienen restricciones más estrictas. Las llamadas «supertierras» pueden llegar a duplicar el tamaño de nuestro planeta, pero no superan ese límite.

Este descubrimiento refuerza la diversidad del universo y pone en duda los parámetros tradicionales para clasificar los cuerpos celestes. A medida que se perfeccionen las técnicas de observación, los astrónomos podrían encontrar planetas aún más grandes o redefinir los criterios para determinar qué es, en última instancia, un planeta.

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