Saltar al contenido
Ciencia

El porqué algunas personas duermen poco pero rinden al máximo de todas formas

Un grupo de científicos descubrió una variante genética que podría explicar por qué algunas personas necesitan solo unas pocas horas de sueño. Este hallazgo abre nuevas puertas en la comprensión del descanso humano y futuras terapias.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Mientras la mayoría de las personas necesita entre siete y ocho horas de sueño para sentirse descansadas, existe una minoría que parece rendir perfectamente con mucho menos. ¿Cómo es posible que algunas personas funcionen con solo cuatro o seis horas de sueño? La ciencia ha comenzado a desentrañar este enigma, y al parecer, la genética podría tener un papel clave en esta misteriosa capacidad.

Una mutación que podría redefinir cómo entendemos el sueño

Lo que significa recordar un sueño con claridad: descubre lo que dice la ciencia
© Pexels.

Recientemente, investigadores de la Universidad de California en San Francisco y de la Academia China de Ciencias lograron identificar una nueva variante genética vinculada al fenómeno del “sueño corto natural”. Este tipo de sueño permite a ciertas personas descansar plenamente con solo unas pocas horas de sueño, sin sufrir efectos negativos aparentes.

La mutación fue localizada en el gen SIK3, gracias a un proceso de secuenciación del exoma completo, una técnica que analiza la parte del genoma responsable de producir proteínas. En concreto, se detectó una alteración llamada N783Y que afecta la estructura de la proteína SIK3, modificando su funcionamiento interno.

Este hallazgo se suma a otros cuatro genes previamente asociados con el sueño breve, pero el descubrimiento de esta nueva mutación abre un nuevo campo de estudio sobre la regulación genética del descanso.

Lo que revelaron los experimentos con ratones

Para comprobar los efectos de esta mutación, el equipo de investigación creó ratones modificados genéticamente que portaban la variante N783Y. Los resultados fueron reveladores: estos ratones dormían en promedio 30 minutos menos que los no modificados, sin que esto implicara una reducción en su rendimiento o comportamiento.

Además, los análisis demostraron que la cantidad de proteína SIK3 era similar en ambos grupos, pero su funcionalidad estaba alterada. El cambio radica en su menor capacidad para transferir grupos fosfato, una función clave en la regulación del sueño.

Gracias a modelos computacionales, los científicos lograron observar cómo la mutación impacta la estructura tridimensional de la proteína, interfiriendo con su papel en el proceso de fosforilación, esencial para múltiples funciones biológicas, incluido el ciclo del sueño.

Hacia nuevas estrategias para mejorar el descanso

¿Estreñimiento? Tu postura al dormir podría ser la culpable, según los expertos
© Andrea Piacquadio- shutterstock

Este avance no solo contribuye a la comprensión de por qué algunas personas pueden dormir menos sin consecuencias negativas, sino que también ofrece pistas prometedoras para el desarrollo de tratamientos enfocados en mejorar la eficiencia del sueño.

Los autores del estudio destacan que el papel de las quinasas, como SIK3, en la regulación del sueño, podría ser mucho más importante de lo que se pensaba, y su influencia parece extenderse a diferentes especies.

El estudio, publicado en Proceedings of the National Academy of Sciences, señala que explorar este tipo de mutaciones podría derivar en nuevas terapias para personas con trastornos del sueño o dificultades para descansar profundamente.

Compartir esta historia

Artículos relacionados