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El radiotelescopio FAST se construyó en un remoto condado de la prefectura de Guizhou, en China, por una buena razón: Para funcionar necesita silencio radiofónico. Lamentablemente, la descomunal instalación de 500 metros está atrayendo más atención de la que esperaba.

Cada vez m√°s turistas se est√°n desplazando hasta el remoto condado de Pingtang para admirar el radiotelescopio y sacarse un par se selfies. No hablamos de 10 ni de 100 entusiastas de la astronom√≠a. Hablamos de cientos de miles de visitantes cargados con smartphones y otros dispositivos que emiten se√Īales de radio. Solo durante el pasado festival del drag√≥n del mes de mayo, la afluencia de turistas fue 220.000 personas. FAST recibi√≥ cada d√≠a de esa semana el doble de turistas que los que visitan el radiotelescopio de Arecibo en todo un a√Īo.

Las autoridades de la regi√≥n conf√≠an en el que nuevo radiotelescopio atraer√° a 10 millones de turistas, la mayor√≠a chinos, antes de que acabe el a√Īo. Huelga decir que el gobierno local de la prefectura ha acogido con total entusiasmo la idea de que FAST se convierta en una atracci√≥n tan popular como la Gran Muralla.

Foto: Liu Xu / Xinhua

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Los ingresos de la regi√≥n han aumentado un 40% respecto al a√Īo anterior. Desde que comenz√≥ la construcci√≥n del gran radiotelescopio han abierto 46 nuevos hoteles y m√°s de 100 restaurantes en la peque√Īa villa de Kedu, la m√°s pr√≥xima el radiotelescopio. Ahora el gobierno chino ha anunciado la construcci√≥n de dos autopistas de ocho carriles que permitir√°n llegar a la instalaci√≥n cient√≠fica en menos de una hora desde el aeropuerto internacional de Guiyang.

El radiotelescopio se est√° convirtiendo en un motor econ√≥mico tan bueno para el desarrollo de la regi√≥n que los astr√≥nomos que trabajan en el FAST no se han atrevido a√ļn a formular una queja de manera oficial. Internamente, sin embargo, la preocupaci√≥n es palpable. Los dos problemas potencialmente m√°s graves para la actividad del telescopio son dos nuevas plataformas de observaci√≥n cercanas construidas precisamente para admirar el telescopio, pero que ponen los smartphones de los visitantes casi directamente encima de su gigantesco plato.

Foto: Getty Images

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Se supone que la instalaci√≥n est√° pensada para explorar las ondas de radio originadas en el espacio, no inmediatamente junto a ella, pero no ser√≠a la primera vez que los astr√≥nomos confunden una interferencia terrestre con una se√Īal de otra galaxia. Zhu Jin, director del observatorio de Pek√≠n reconoci√≥ que las se√Īales electromagn√©ticas generadas por el boom tur√≠stico pueden llegar a causar interferencias, y se√Īala que tarde o temprano la realidad cient√≠fica y la tur√≠stica tendr√°n que aprender a convivir.

Se supone que deber√≠a haber una zona libre de interferencias en un radio de 5 km alrededor del n√ļcleo del radiotelescopio, pero la inusitada afluencia de turistas ha pillado fuera de juego a las autoridades. Seguramente todo se arregle regulando las visitas para que los m√≥viles y otros aparatos electr√≥nicos tengan que permanecer desactivados, pero esa medida a√ļn no se ha tomado. [v√≠a South China Morning Post]