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El regreso del dodo: cómo la genética busca revivir al ave extinta hace 300 años

Colossal Biosciences anunció un avance decisivo para traer de vuelta al dodo, desaparecido en el siglo XVII. Mediante edición genética y el uso de gallinas modificadas como portadoras, la compañía planea reintroducir miles de ejemplares en Mauricio en menos de una década. El proyecto, sin embargo, divide a la comunidad científica.

El dodo, símbolo universal de la extinción causada por el ser humano, podría volver a caminar en los bosques del Índico. Científicos y conservacionistas avanzan en un ambicioso plan de “desextinción” que combina biotecnología y restauración ecológica. La empresa Colossal Biosciences asegura que en cinco a siete años habrá ejemplares genéticamente editados listos para su liberación. El debate ahora enfrenta promesas de conservación, riesgos éticos y una fuerte inversión privada.


Cómo planean revivir al dodo

El proyecto se apoya en células germinales primordiales de paloma, editadas para replicar los rasgos del dodo y transferidas a gallinas modificadas que actúan como sustitutas. El pariente vivo más cercano, la paloma de Nicobar, sirve como modelo genómico. El objetivo es lograr aves con diversidad genética suficiente para prosperar en la naturaleza mauriciana.


Una resurrección con dilemas

Beth Shapiro, directora científica de Colossal, reconoce que el proceso será gradual y con resultados imprevisibles. Reintroducir un ave frugívora de gran tamaño podría alterar los ecosistemas actuales, aunque también restaurar funciones perdidas. El debate ético gira en torno a si estas aves serán realmente “dodos” o híbridos que imitan su apariencia.


Entre la ciencia y la polémica

Mientras la empresa recauda más de 120 millones de dólares con apoyo de figuras como Tiger Woods, Paris Hilton y Peter Jackson, biólogos como Rich Grenyer advierten que la “desextinción” podría distraer de los problemas reales: pérdida de hábitats y crisis climática. Otros recuerdan que fue justamente la destrucción ambiental lo que acabó con el dodo.


Más allá del símbolo

Colossal no solo trabaja en el regreso del dodo. Sus programas incluyen al mamut lanudo y al lobo terrible, ya con cachorros genéticamente editados. Para el CEO Ben Lamm, estas hazañas son comparables a la clonación de la oveja Dolly y buscan inspirar a la sociedad sobre el poder de la ciencia.

Fuente: Infobae.

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