Foto: NASA

Desde hace unos años vivimos con la velada amenaza de que los robots nos quitarán los puestos de trabajo, pero parece que al menos siempre nos quedará la investigación espacial. Robonaut 2, el robot que la NASA subió a bordo de la Estación Espacial Internacional, acaba de fallar estrepitosamente en sus tareas.

Robonaut 2 era un proyecto que la NASA llevaba desarrollando junto a General Motors desde 1996. Subió a bordo de la estación en 2011 con el objetivo de ayudar a os astronautas en sus tareas cotidianas, pero ha demostrado ser de muy poca ayuda. Al principio era un torso estático con manos articuladas, pero su poca movilidad limitaba mucho sus tareas.

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Foto: NASA

En 2014, la NASA lo dotó de unas extrañas piernas prensiles para que pudiera desplazarse por la estación. Se supone que la operación para instalarle las piernas debía durar 20 horas, pero fue tan complicada que obligó a los astronautas a dedicarle el doble. A partir de ahí, todo fue cuesta abajo. El robot comenzó a colgarse y a dar diferentes fallos como perder el módulo de comunicaciones.

Los astronautas se pasaron meses reiniciándolo hasta que descubrieron que el problema es que acumulaba demasiada potencia en algunos actuadores y muy poca en otros debido a la falta de un cable que lo liberara de la estática. Trataron de solucionarlo, pero fue imposible. Desde 2015, el robot está apagado y es un trasto más as bordo de la estación.

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Finalmente la NASA ha pedido a la tripulación de la ISS que lo envíe de vuelta a la Tierra en la próxima misión de suministros. La agencia tratará de repararlo y analizarlo, pero a día de hoy es muy dudoso que decida devolverlo a la estación. Los astronautas Joseph Acaba y Mark Vande Hei ya lo tienen empaquetado y parecen ansiosos por deshacerse de él. [vía Science Alert]