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Ciencia

El talón de Aquiles energético de España: lo que nadie quiere decir en voz alta

Un reciente apagón ha puesto sobre la mesa una verdad incómoda: el problema no es la dependencia de las energías renovables, sino algo mucho más estructural. Mientras Europa avanza en integración eléctrica, España sigue atrapada en una peligrosa paradoja.
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A pesar de su liderazgo en energías renovables, España se enfrenta a una fragilidad poco discutida pero determinante para su seguridad energética. El último apagón nacional ha sido una señal de alerta que va más allá de un incidente puntual. Este artículo analiza por qué, más que un exceso de sol o viento, el verdadero desafío energético español está en su aislamiento.

El talón de Aquiles energético de España: lo que nadie quiere decir en voz alta
© hpgruesen- Pixabay

Un sistema vulnerable pese al sol

La Red Eléctrica Española (REE) descartó un ciberataque como causa del apagón que afectó recientemente al país. Las investigaciones preliminares apuntan a una desconexión masiva de fuentes renovables, especialmente en el suroeste peninsular. Según RBC Capital Markets, esta situación se debe a que el sistema eléctrico español depende fuertemente de la energía solar pero carece tanto de almacenamiento como de una red de respaldo sólida.

La paradoja es evidente: España produce mucha energía limpia, pero no siempre puede usarla ni compartirla de forma eficaz. A pesar de exportaciones puntuales a Francia y Portugal, sigue siendo considerada una isla energética dentro de la Unión Europea.

Europa avanza, España se detiene

La interconexión eléctrica permite a países europeos equilibrar su suministro. Dinamarca, por ejemplo, obtiene más del 80% de su electricidad de fuentes eólicas sin sufrir apagones. ¿La clave? Su sólida red con Alemania, Suecia y Noruega, además de pertenecer al mercado Nord Pool, que optimiza los flujos y aumenta la capacidad compartida hasta un 10%.

En contraste, España solo intercambia un 2,8% de su capacidad con Francia, lejos del 15% recomendado por la UE. Este escaso vínculo se debe tanto a limitaciones técnicas como a reticencias diplomáticas del país vecino, que ve en su energía nuclear una ventaja estratégica para dominar los flujos eléctricos europeos.

El talón de Aquiles energético de España: lo que nadie quiere decir en voz alta
© analogicus – Pixabay

¿El futuro pasa por el fondo del mar?

Uno de los proyectos clave en desarrollo es la interconexión submarina por el Golfo de Bizkaia, que conectará Gatika (España) con Cubnezais (Francia) y aumentará la capacidad de intercambio hasta 5.000 MW. Su entrada en funcionamiento está prevista para 2028, pero el camino está lleno de obstáculos políticos.

Mientras tanto, España necesita diversificar sus soluciones: reforzar centrales hidroeléctricas y térmicas, acelerar las inversiones en baterías de gran escala y avanzar en nuevas conexiones como el cable submarino hacia Italia. Porque tener energía no es suficiente si no se puede compartir ni almacenar cuando más se necesita.

Fuente: Xataka.

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