La historia reciente del conocimiento también puede perderse entre capas de óxido y plástico. Stephen Hawking, pionero en usar ordenadores para comunicarse y escribir, dejó tras de sí cientos de disquetes repletos de datos. Su contenido, atrapado en tecnologías casi extintas, representa ahora un desafío para los archivistas digitales de Cambridge. Recuperarlos no es solo un acto técnico: es una carrera contrarreloj por conservar parte del pensamiento del siglo XX.
El hallazgo que sorprendió a Cambridge
En el corazón de la biblioteca de la Universidad de Cambridge descansan verdaderos tesoros del conocimiento: cartas de Isaac Newton, cuadernos de Charles Darwin y, desde hace poco, 113 cajas con material del físico Stephen Hawking.
Entre manuscritos, notas y objetos personales, los archivistas encontraron algo inesperado: montones de disquetes, relictos de una era informática que hoy apenas sobrevive.
El físico británico fue un usuario temprano de los ordenadores personales. Afectado por esclerosis lateral amiotrófica (ELA), los sistemas informáticos se convirtieron en su principal herramienta para comunicarse, escribir y dar conferencias. Por eso, los especialistas sospechan que esos disquetes guardan desde borradores de charlas hasta versiones originales de sus investigaciones.

Future Nostalgia: rescatar el pasado digital
El equipo de Cambridge, junto con expertos en conservación tecnológica, lanzó el proyecto Future Nostalgia, un programa dedicado a recuperar información de disquetes y otros formatos obsoletos.
Leontien Talboom, responsable de la iniciativa, explicó que limpiar y leer discos magnéticos de hace más de 40 años es una tarea de precisión, ya que el óxido de hierro que almacena los datos tiende a degradarse con el tiempo.
“Algunos los lavamos con jabón de manos, otros con alcohol isopropílico”, contó Talboom al Times Higher Education. La prioridad es evitar que las partículas magnéticas se desprendan antes de poder extraer su contenido.
El proyecto no solo busca salvar los archivos de Hawking, sino también preservar el conocimiento sobre cómo recuperar información de tecnologías obsoletas, enseñando a futuras generaciones de archivistas cómo lidiar con formatos que el tiempo amenaza con borrar.
Discos de todos los tamaños y sistemas perdidos
El hallazgo incluye disquetes de 5,25 pulgadas, usados en antiguos PC con MS-DOS, y otros de 3,5 pulgadas, compatibles con ordenadores Macintosh de los años noventa. Según Talboom, la mayoría contiene conferencias que Hawking dictó en distintos países. “Eran tan extensas que debían dividirlas entre varios discos”, explicó.
Sin embargo, el verdadero desafío no está solo en los soportes físicos, sino en el software desaparecido. Algunos archivos fueron creados con programas que dejaron de existir, como el procesador de textos Diamond Word. Para leerlos, los expertos deben desarrollar una especie de “traducción digital” que convierta los ficheros en formatos actuales sin alterar su contenido original.
Un viaje al pasado tecnológico
Recuperar los disquetes de Hawking implica volver a una época en la que el almacenamiento se medía en kilobytes. Cada disco podía guardar apenas unos pocos documentos de texto, y los errores de lectura eran frecuentes.
Chris Knowles, integrante del proyecto, relató que debió comprar una vieja unidad lectora en eBay para intentar leer los discos más grandes. “Fue un milagro que funcionara”, admitió. Pero el esfuerzo valió la pena: lograron rescatar archivos intactos de hace casi medio siglo.
También se toparon con formatos olvidados, como los disquetes de tres pulgadas, populares en Reino Unido gracias a los ordenadores Amstrad. Para leerlos, el equipo tuvo que reparar y modificar un lector antiguo, adaptándolo a equipos modernos.

Más que datos: una cápsula de la mente de Hawking
Los disquetes de Hawking son, en esencia, fragmentos de su pensamiento atrapados en soportes vulnerables. En ellos podría haber versiones inéditas de sus conferencias, anotaciones personales o incluso los textos que empleaba su sintetizador de voz.
Cada archivo recuperado amplía el registro histórico de uno de los científicos más influyentes del siglo XX y revela cómo la tecnología fue inseparable de su proceso creativo.
El proyecto recuerda que la fragilidad digital puede borrar tan fácilmente una idea como el fuego destruye un manuscrito. “Los correos electrónicos o los calendarios laborales pueden parecer triviales hoy”, señaló Knowles, “pero lo mismo habrían parecido las cartas de Newton hace dos siglos. Ahora son ventanas a su tiempo”.
Un llamado a preservar la memoria digital
La odisea para rescatar los disquetes de Hawking pone de relieve una paradoja moderna: sabemos más sobre cómo conservar papiros milenarios que sobre cómo proteger un archivo de Word de los noventa.
Cambridge espera que Future Nostalgia impulse políticas globales de conservación digital, para evitar que los conocimientos contemporáneos desaparezcan con los formatos que los contienen.
En un futuro donde la memoria humana depende cada vez más de dispositivos electrónicos, la verdadera herencia de Hawking podría no ser solo su obra científica, sino la advertencia de que el conocimiento, sin cuidado, también puede evaporarse en el silencio magnético de un disquete.
Fuente: Xataka.