En medio de una noche tensa y silenciosa sobre Oriente Próximo, con el espacio aéreo completamente cerrado por ataques cruzados entre Israel e Irán, un único avión comercial cruzó los cielos en solitario. El vuelo IRM50 de Mahan Air no solo desafió la lógica, sino también el miedo global, convirtiéndose en un fenómeno de seguimiento masivo en tiempo real.
Un vuelo entre la incertidumbre y la tensión

Según explica Euronews, tras los ataques de represalia entre Israel e Irán en la madrugada del viernes, los espacios aéreos de ambos países, además de los de Irak, Siria y Jordania, fueron cerrados a los vuelos comerciales. En respuesta, numerosas aerolíneas cancelaron sus rutas, incluyendo todas las compañías turcas, según confirmó el ministro de Transporte de Turquía, Abdulkadir Uraloğlu.
Sin embargo, el vuelo IRM50 de Mahan Air, proveniente de Bangkok, rompió con la tónica general. La aeronave despegó a las 22:34 del viernes y aterrizó en Teherán a las 02:00 del sábado, justo cuando los cielos estaban prácticamente vacíos. Su presencia solitaria generó una ola de atención internacional, con miles de personas observando su ruta en sitios de monitoreo como FlightRadar y FlightAware, temiendo que pudiera ser derribado en pleno trayecto.
Desapariciones en el radar y sospechas encendidas

Durante el vuelo, el IRM50 desapareció por momentos de los radares públicos. Aunque se cree que desactivó sus transpondedores por razones de seguridad mientras atravesaba el espacio aéreo iraní, estas ausencias provocaron angustia entre quienes seguían su trayectoria en vivo. Finalmente, completó el viaje sin incidentes reportados.
La aeronave pertenece a Mahan Air, una aerolínea iraní de larga trayectoria y también de larga polémica.
El pasado turbulento de Mahan Air

Fundada en 1992, Mahan Air fue la primera aerolínea privada de Irán y ha operado rutas a destinos como Estambul, Pekín, Moscú, Delhi, Manchester y Birmingham. Sin embargo, su historia está marcada por sanciones internacionales.
En 2011, el Departamento del Tesoro de EE. UU. la incluyó en su lista negra por presuntos vínculos con la Fuerza Quds, brazo operativo en el extranjero de la Guardia Revolucionaria iraní. A lo largo de los años, ha sido acusada de transportar armamento y personal militar a zonas de conflicto como Siria o Líbano.
Entre 2019 y 2020, países como Alemania, Francia, Italia y España prohibieron sus vuelos. En 2024, la aerolínea volvió a enfrentar un embargo, esta vez por presuntamente colaborar con Rusia. Sus operaciones siguen generando sospechas y tensión diplomática en Occidente.