Elon Musk, una figura que jamás pasa desapercibida, ha vuelto a encender las alarmas mediáticas. Esta vez, sus declaraciones recientes sobre el estado de Tesla y su comportamiento durante entrevistas han generado controversia. Mientras intenta calmar a los mercados, sus afirmaciones son puestas en duda por datos concretos. Entre confrontaciones, cifras incoherentes y posibles sanciones, el escenario se torna cada vez más complejo para el empresario.
Una reacción que incendia la conversación
Durante una entrevista con la periodista británica Mishal Husain, Elon Musk mostró una actitud defensiva que rápidamente se tornó ofensiva. Ante preguntas incisivas, el magnate no dudó en compararla con un “NPC” (personaje no jugable de videojuegos), una referencia despectiva que refleja un claro intento de desacreditar a su interlocutora. Sin embargo, lo que más preocupa no es solo su tono, sino las declaraciones que ofreció poco después en un foro internacional.
Elon Musk, as Kekius Maximus, tells NPC journalist that conversing with her is like talking to a computer 🤣 pic.twitter.com/EVOJvCK4SJ
— kekius tees (@kekmaximusk) May 20, 2025
El mismo día, en el Foro Económico de Qatar en Doha, Musk aseguró que las ventas de Tesla se mantenían sólidas globalmente, salvo en Europa. “No esperamos una baja significativa en nuestras ventas”, afirmó, en lo que parecía un intento de tranquilizar a los inversores. Pero ¿qué tan verídicas son esas palabras?
Las cifras que desmienten el discurso
De acuerdo con el sitio especializado Electrek, la narrativa optimista de Musk contrasta fuertemente con los números. En China, uno de los mercados más importantes para Tesla, las ventas del segundo trimestre fueron incluso inferiores a las del año anterior: 36.440 vehículos frente a los 48.805 del mismo periodo de 2024. En el primer trimestre, la caída también fue notable.
Estos datos llegan justo cuando la empresa lanza agresivas promociones, como préstamos al 0 % cubiertos por la propia Tesla, en un intento de reactivar la demanda del Model 3 y Model Y. La pregunta es inevitable: si todo marcha tan bien, ¿por qué ofrecer incentivos tan extremos?
En cuanto a Europa, Musk justificó el bajón señalando que todos los fabricantes atraviesan una situación similar. Sin embargo, las estadísticas de la ACEA (Asociación de Constructores Europeos de Automóviles) revelan que las ventas de Tesla cayeron un 37 % en el primer trimestre de 2025, mientras marcas como Volkswagen, Renault y BMW reportaron aumentos significativos. Incluso el segmento de vehículos eléctricos, en general, creció un 24 % en el mismo periodo.
¿Habrá consecuencias legales?
Más allá de la controversia mediática, las declaraciones del CEO podrían tener implicancias legales. Las afirmaciones inexactas sobre el desempeño financiero de una empresa cotizada podrían violar normas de la Securities and Exchange Commission (SEC), el organismo regulador del mercado de valores de EE. UU.
La difusión de datos cuestionables y el intento de manipular la percepción de los accionistas son acciones que, según expertos, podrían ser sancionadas. Esto abre un debate más profundo sobre la capacidad (y voluntad) de las agencias federales estadounidenses para fiscalizar a figuras de tanto poder e influencia como Elon Musk.
En este contexto, algunos medios se preguntan si la SEC intervendrá o si, una vez más, el CEO de Tesla quedará impune. Con un historial de conflictos y enfrentamientos con reguladores, este episodio podría convertirse en un caso testigo sobre la integridad del sistema financiero estadounidense.
[Fuente: Presse-Citron]