Captura de pantalla: Jimmy Kimmel Live (YouTube)

Parece imposible que, de los tres episodios que le quedan a Juego de Tronos, uno pueda ser más ambicioso que el 8x03. Hicieron falta 55 noches en el mundo real para rodar La larga noche, la batalla de los vivos contra los muertos. Pero, según Emilia Clarke, el 8x05 va a ser aún “más grande”.

La actriz que interpreta a Daenerys Targaryen pasĂł por el programa de Jimmy Kimmel y contĂł cĂłmo habĂ­a sido el rodaje del episodio que vimos la semana pasada. Aunque tuvo que grabar varias escenas en exterior (y hacĂ­a frĂ­o de verdad en Belfast), Emilia se librĂł de gran parte del rodaje porque las escenas a lomos de Drogon se graban en interior, delante de un croma.

Peor lo pasó Kit Harington en el papel de Jon Snow: uno de sus testículos quedó atascado cuando grababa una escena con Rhaegal. Emilia dice que fue entonces cuando descubrió que “volar un dragón es una cosa completamente diferente si eres un hombre”. Por lo visto, Kit también lo pasó peor que ella cuando rodaron la escena romántica del episodio 8x01.

Pero la frase de Emilia que corre como la pĂłlvora por Internet llegĂł al final de la entrevista, cuando Jimmy Kimmel la estaba despidiendo:

—Ha sido genial verte, me apena mucho que la serie se esté terminando, pero estoy muy entusiasmado con los próximos tres episodios.

—Van a ser una locura. El episodio 5 es más grande.

—Espera, ¿qué has dicho?

—4, 5, 6, todos son una locura. Pero el 5... uf. Buscad el televisor más grande que podáis encontrar.

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Así que ahí lo tienes. La serie sigue adelante, con o sin el Rey de la Noche, y la batalla contra Cersei en Desembarco del Rey (donde siempre hace buen tiempo y la luz no va a faltar) promete muchas emociones. ¿Se cumplirá la profecía del Valonqar que dice que a Cersei la matará el “hermano menor”? ¿Conseguirá Dany hacer frente al ejército de Euron Greyjoy y la Compañía Dorada después de perder a la mayoría de sus hombres en Invernalia?

Saldremos de dudas en un máximo de tres semanas. Eso sí: no veremos ningún elefante. Maldita sea, nosotros también queríamos esos elefantes.