Uno nunca sabe los tesoros que puede tener en su casa. Si no que se lo digan a Scott Amos. Este joven de Reno estaba revisando lo que tenía en el trastero de casa cuando tropezó con una copia de Kid Ikarus. El juego de 1998 estaba nuevo, sin abrir y hasta tenía el recibo de compra.

Seg√ļn el Reno Gazette Journal, nadie en la familia Amos sabe exactamente c√≥mo fue a parar ese juego al trastero. La principal hip√≥tesis es que alguien lo compr√≥ para regalarlo en Navidad y lo escondi√≥, pero luego no se acord√≥ de su existencia (el ticket de compra es del 8 de diciembre de 1998).

Al ver que estaba en perfectas condiciones y sin abrir, Scott pens√≥ que quiz√° ten√≠a alg√ļn valor. Quiz√° un par de cientos de d√≥lares. Al d√≠a siguiente se puso en contacto con varios expertos en videojuegos. Uno de ellos le contest√≥ en menos de media hora dici√©ndole: ‚ÄúHas encontrado un huevo de pascua‚ÄĚ.

Tras hablar más a fondo con diferentes expertos, Scott descubrió que lo que tenía entre manos era una auténtica rareza. La especialista de la casa de Subastas Heritage Auctions, Valerie McLeckie explica:

Encontrar una copia sellada de un juego, en unas condiciones tan increíblemente buenas y hasta con la prueba de cuándo y cómo se compró es un acontecimiento tan inusual como histórico. Creemos que el juego va a tener un altísimo valor para los coleccionistas.

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Y tanto. Este fin de semana la copia de Kid Ikarus se subastó por nada menos que 9.000 dólares. Scott Amos ya tiene planes sobre qué hacer con esa inesperada cantidad de dinero:

Tengo una hermana mayor y vamos a medias en esto. El mes que viene nos vamos de vacaciones a Disney World todo trapo. Hemos decidido que en lugar de hacer algo responsable con el dinero, vamos a divertirnos con él.

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[Reno Gazette Journal]