Dos láminas de grafeno superpuestas pueden hacer cosas sorprendentes. Recientemente descubrieron que son un material antibalas increíble, pero eso es solo el principio. Un equipo de físicos del MIT ha descubierto que girando un poco una de las láminas ocurre algo asombroso con la conductividad.

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El estudio, recien publicado en Nature, explica que girando una de las l√°minas tan solo 1,1 grados respecto a la otra, los electrones se mueven entre ellas sin que el material oponga resistencia. En otras palabras, se vuelve un superconductor.

Sabemos desde hace tiempo que el grafeno exhibe propiedades de superconductor en contacto con otros materiales, pero esta es la primera vez que act√ļa como superconductor no convencional, una propiedad que solo tiene un pu√Īado de materiales como los cupratos, y que solo funciona a temperaturas incre√≠blemente bajas.

Imagen: MIT

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El experimento llevado a cabo en Stanford no es una excepción. Las dos láminas de grafeno necesitan enfriarse a unos pocos grados por encima del cero absoluto (alrededor de -140 grados Celsius). En ese sentido no es mejor que los superconductores que ya conocemos. Necesita ingentes cantidades de energía y aislamiento para funcionar.

Sin embargo, el descubrimiento abre la puerta a entender por fin como funcionan los superconductores no convencionales, por qu√© los electrones se agrupan en pares y circulan sin encontrar resistencia por ellos . El hallazgo de superconductividad no convencional entre las dos capas de grafeno abre la puerta, en definitiva, a encontrar el santo grial de la electr√≥nica de los √ļltimos 30 a√Īos: un superconductor a temperatura ambiente. [v√≠a Nature]