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Tecnología

Encyclopedia Britannica: ahora es una compañía de IA

La compañía con 200 años de historia podría pronto cotizar en la Bolsa gracias a productos educativos con IA.
Por Thomas Maxwell Traducido por

Tiempo de lectura 3 minutos

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Fue un ícono del siglo 20, y en el siglo 21 se la consideró obsoleta. Pero Encyclopedia Britannica – que ahora solo se llama Britannica – se metió de lleno en la inteligencia artificial y podría pronto cotizar en la Bolsa, con un valor de casi U$ 1 mil millones, según el  New York Times

Hasta 2012, cuando dejó de imprimir, los libros de esta compañía eran las enciclopedias en inglés más antiguas y continuamente publicadas del mundo, esencialmente una colección del conocimiento del mundo entero en un solo lugar. Eso fue antes de que aparecieran Google o Wikipedia. Pero eso ayudó a Britannica a zambullirse en la era de la IA, donde los modelos se benefician del acceso a la información autorizada y de buena calidad. Hay modelos con fines más generales como Chat GPT que sufren de alucinaciones porque incluyen toda clase de falsedades o datos confusos que han tomado de toda la Internet.

La compañía sigue ofreciendo una edición en línea de su enciclopedia, junto al diccionario Merriam-Webster, pero su negocio más importante hoy consiste en vender software educativo en línea a escuelas y bibliotecas, y espera que la IA lleve a ese software hasta las mayores alturas. Eso podría significar el uso de la IA para personalizar planes de aprendizaje para estudiantes. La idea es que disfrutarán más del hecho de aprender si el software puede ayudarles a entender lo que no logran comprender sobre un tema, deteniéndose durante más tiempo en ello. Otra compañía tecnológica educativa, Brainly, anunció que las respuestas de su chatbot tendrán links directos a los materiales de aprendizaje (libros de texto) a los que hagan referencia. 

El CEO de Britannica, Jorge Cauz, también le dijo al Times que el chatbot de IA de Britannica permite que los usuarios formulen preguntas sobre su vasta base de datos de conocimiento enciclopédico, recogido a lo largo de dos siglos de parte de académicos y editores. La compañía también ofrece software de chatbot para casos de servicio al cliente. 

 Britannica le dijo al Times que espera que sus ingresos se dupliquen respecto a lo que eran hace dos años, llegando a U$ 100 millones.

Respuestas incorrectas 

Chegg es una compañía que vende libros educativos pero cuyo rumbo ha sido el opuesto, porque sus acciones cayeron casi al mismo ritmo al que creció Chat GPT de OpenAI, cuando los estudiantes empezaron a cancelar sus suscripciones a las plataformas de conocimiento en línea que ofrecía Chegg. 

De manera similar al surgimiento de Wikipedia, parece que hay muchas personas que aprecian el acceso y la conveniencia de ChatGPT, aunque sepan que no se puede confiar del todo en sus respuestas. Chegg ha tenido desde hace mucho una plataforma de preguntas y respuestas para ayudar con las tareas escolares, en donde los usuarios pueden pagar para formular preguntas y obtener respuestas. Pero durante la pandemia la cantidad de nuevos usuarios creció mucho, y debió recurrir a contratistas para responder a las nuevas preguntas. No pudo contra ChatGPT. Los usuarios se quejan de que a menudo las soluciones que brinda Chegg son erradas, en especial si las brindan otros usuarios y no, profesionales. 

Tal vez la marca, el prestigio, y el legado de Britannica le ayuden a alcanzar el éxito en esta nueva era en la que sigue habiendo chatbots que brindan información incorrecta. Al menos parece que las escuelas están dispuestas a pagar para acceder a algo en lo que saben que se puede confiar.

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