Photo: Museo de Historia Natural de Tolouse

Cuando los conservadores del Museo de Historia Natural de Toulouse vieron llegar aquel extra√Īo cr√°neo con cuatro enormes colmillos no daban cr√©dito. El f√≥sil era una joya de la paleontolog√≠a, pero esa joya se tom√≥ su tiempo en dejarse ver. Su propietario la mantuvo escondida casi tres a√Īos.

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La pieza es un cr√°neo de Gomphotherium pyrenaicum, un antepasado de los elefantes modernos que se pase√≥ por lo que hoy es el Pirineo Franc√©s hace entre once y trece millones de a√Īos. La pieza est√° en un estado de conservaci√≥n tan bueno que permitir√° a los paleont√≥logos analizar la especie como nunca se ha¬†hecho antes.

Reconstrucción artística de un Gomphoterium angustidens, otro miembro de esta familia de mamíferos prehistóricos.
Illustration: Charles R. Knight

El caso es que el cr√°neo no lleg√≥ inmediatamente a manos de los conservadores. Permaneci√≥ escondido alrededor de tres a√Īos en la casa de un granjero franc√©s que fue el que lo encontr√≥ en un terreno de su propiedad. El granjero, cuyo nombre no se ha dado a conocer, decidi√≥ esconder la pieza por miedo a que su terreno se llenara de buscadores de f√≥siles y aficionados a la paleontolog√≠a escarbando aqu√≠ y all√°.

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Tras mucho pensárselo, finalmente la curiosidad pudo con la prudencia y el granjero acudió al museo con el peculiar cráneo. Los paleontólogos profesionales del museo han examinado el terreno pero no parece haber más restos del animal. En cierto modo, la actuación del granjero ha sido providencial. Los coleccionistas de fósiles a menudo se reservan para sí piezas que podrían arrojar muchos datos nuevos en manos de un científico. [vía Science Alert]