Tu taza de café de cada mañana podría hacer más por ti que solo despertarte para poder empezar el día. Un estudio que se dio a conocer hoy sugiere que además, la cafeína del café y el té también puede promover la salud del cerebro.
Unos investigadores de Boston, Massachusetts, analizaron los registros de salud de enfermeras y profesionales médicos. Y hallaron que quienes informaban beber más café y té demostraron tener un riesgo notablemente menor de sufrir deterioro cognitivo años después. También encontraron que unas pocas tazas diarias de cualquiera de las dos bebidas bastaban para obtener esos beneficios.
En el trabajo publicado el lunes en JAMA, los investigadores dicen que “hay vinculación entre el mayor consumo de café y té cafeinados y el menor riesgo de sufrir deterioro cognitivo además de una función cognitiva modestamente mejor, aunque la relación más pronunciada se observó cuando el nivel de ingesta era moderado”.
Una mirada a la relación entre la cafeína y el deterioro cognitivo
Hay muchos trabajos de investigación que intentaron explorar en qué nos afecta consumir café y té.
La mayoría de esos estudios se basan en datos observacionales de la población en general, y eso solo puede mostrar una correlación entre dos factores, pero no la causa y el efecto directamente. Son estudios que además a menudo tienen limitaciones como el solo ver la dieta de las personas en un único momento de sus vidas. Eso puede hacer que resulte más difícil analizar el impacto de un único alimento, porque nuestra dieta puede cambiar.
Pero en este nuevo trabajo los investigadores del Instituto Broad del MIT, de Harvard, de Mass General Brigham y la Facultad de Medicina de Harvard analizaron los datos de dos proyectos similares: el Estudio de Salud de Enfermeros (NHS) y el Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS). Ambos son estudios prospectivos, lo que significa que han seguido la salud de las personas a lo largo del tiempo (es más fácil hacer estudios retrospectivos, pero en ese caso resulta más difícil obtener datos de alta calidad). A los voluntarios se les pidió además que cada tantos años informaran sobre sus hábitos alimentarios, lo que permitió que los investigadores estudiaran y compararan a quienes bebían café/té con regularidad.
En conjunto, analizaron los datos de 131.821 participantes a quienes se les hizo el seguimiento durante 43 años. De todos ellos, unas 11.000 personas se vieron afectadas por deterioro cognitivo durante ese período de tiempo.
En comparación con quienes no bebían café o té, o bebían muy poco, los que sí consumían estas bebidas tenían menores probabilidades de ver afectada su cognición, según los investigadores. Los que estaban en el percentil 75 o mayor del consumo de café/té tenían 18% menos de probabilidades de sufrir deterioro cognitivo. También tenían menos probabilidades de informar deterioro cognitivo subjetivo en comparación con los que no consumían cafeína (7,8% versus 9,5%) y específicamente, los bebedores de café parecieron tener mejores resultados en algunas pruebas cognitivas.
Lo importante es que el patrón no se veía en el caso de que bebieran café o té descafeinados, lo que sugiere que la cafeína es el ingrediente que más protege al cerebro (aunque hay estudios que sugieren que las bebidas descafeinadas sí tienen algunos beneficios).
¿Qué pensar de tu hábito de beber café?
Incluso los estudios prospectivos como el NHS y el HPFS solo pueden usarse para demostrar una correlación entre el café y una menor incidencia del deterioro cognitivo. Los investigadores señalan que si de veras el café y el té con cafeína pueden frenar o evitar el deterioro cognitivo, su efecto probablemente solo sea modesto.
Dicho esto, la mayoría de los estudios sugieren que el consumo de café y té es positivo para la salud, incluyendo la salud del cerebro. En una revisión de 2024, por ejemplo, se calculó que el café tenía relación con la baja del 10% en el riesgo relativo de sufrir deterioro cognitivo.
Pero además, no hace falta beber demasiada cafeína para ver esos beneficios. Los investigadores no encontraron una reducción significativa del riesgo de deterioro cognitivo entre los más grandes bebedores de café y té al compararlos con los bebedores moderados. El punto justo de consumo parecía estar entre dos o tres tazas diarias de café y una o dos tazas de té.
De modo que mientras no bebas cantidades obscenas de cafeína (como algunas celebridades), tu salud tendría que estar bien. Además de que es probable que estés haciéndole un favor a tu cerebro.