Image: Uno de los arqueólogos colocando piezas de un cráneo encontrado (Daniel Lindskog)

Un grupo de arqueólogos en Suecia ha descubierto evidencias de una masacre hace más de 1500 años, cuando los habitantes de un pequeño pueblo fueron aniquilados en sus casas o huyeron por las calles desangrados mientras sus cuerpos se pudrían en la huida junto a sus tesoros. Una matanza brutal.

Ocurrió en Sandby Borg, en la costa sudeste de Suecia, y al parecer no hubo escapatoria. Por ejemplo, en una casa, un anciano fue aplastado en el cráneo y lanzado al fuego, lugar donde su cuerpo acabó carbonizado hasta los huesos. En otra, un adolescente, posiblemente tratando de huir, tropezó con un cuerpo tirado en el piso y murió donde cayó.

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Este horror se adhirió tanto al lugar, que cuando los arqueólogos entraron para descubrir los hechos horripilantes que sucedieron, la población local les advirtió que debían mantenerse alejados de cierto montículo verde dentro del muro de piedra que gobernaba una zona.

Image: Dentro de una de las casas analizadas (Kalmar County Museum)

Ahora, después de tres fases de excavación, y con menos de una décima parte del sitio excavado, el equipo que acaba de publicar sus hallazgos en la revista Antiquity cree que han descubierto evidencias de un final catastrófico para la vida de la aldea:

Estamos ante un evento único que hizo que el tiempo se detuviera, como un naufragio, pero en tierra.

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Al parecer, a mediados del siglo V Sandby Borg fue una aldea próspera construida dentro de las murallas de un fuerte circular. Sin embargo, después del ataque nadie volvió a sepultar a los muertos, a saquear sus preciadas posesiones ni a llevarse su valioso ganado. Los muertos, nueve en una sola casa, se pudrieron donde cayeron, tumbados en sus hogares hasta que los techos se desgastaron y cayeron sobre ellos, o tirados en la calle del pueblo, con sus animales muertos de hambre en sus corrales.

Image: La zona de Sandby Borg (Kalmar County Museum)

Esparcidos entre tesoros, con monedas de oro y joyas, los arqueólogos incluso encontraron trozos de las últimas comidas, incluida la mitad de un arenque que yacía junto a un hogar, y ollas de cocina donde fueron puestos por última vez hasta ser aplastados por el techo que se derrumbaba. Según uno de los investigadores, Ludwig Papmehl-Dufay:

Si bien no sobrevivió ninguna historia escrita u oral de la masacre, hubo historias persistentes de lo que fue considerado por los locales como un lugar peligroso. Lo más probable es que el evento haya sido recordado y haya desencadenado fuertes tabúes conectados al sitio, posiblemente provocados por la historia oral durante siglos.

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Image: Kalmar County Museum

Los arqueólogos esperan regresar al sitio este verano, aunque después de tres largas fases de excavación han descubierto los suficientes misterios como para mantenerlos ocupados durante varios inviernos. Cuenta Dufay que encontraron metidos en el cráneo de un hombre cuatro dientes de oveja.

¿Por qué? “Quizás puede representar un insulto final, lo opuesto a las antiguas creencias de colocar una moneda u otro objeto de valor pequeño con los muertos para pagar el pasaje al otro mundo”. Este y otros misterios se irán descubriendo conforme avance la investigación de uno de los sitios arqueológicos más perturbadores que se han descubierto en los últimos tiempos. [Antiquity]