Photo: Marc ‚ÄúZeke‚ÄĚ Kossover (The Blog of Phyz)

Todos sabemos que no se deben dejar mascotas, bebés o ancianos en el coche durante un día soleado de verano. Pero los espejos parabólicos gigantes también merecen un lugar en la lista; una lección que un profesor residente en un museo de ciencias de San Francisco aprendió a las malas la semana pasada cuando fundió accidentalmente el interior de su Subaru Outback.

Photo: Marc ‚ÄúZeke‚ÄĚ Kossover (The Blog of Phyz)

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Uno de los muchos intereses cient√≠ficos de Marc ‚ÄúZeke‚ÄĚ Kossover es la construcci√≥n de hornos solares: artilugios pasivos que aprovechan y enfocan la luz del sol para hervir agua o cocinar alimentos. Su √ļltimo dise√Īo consist√≠a en una antena parab√≥lica de Direct TV sacada de la basura y recubierta con una pel√≠cula de pl√°stico altamente reflectante que la convert√≠a en un gigante espejo reflector.

A pesar de no estar pulida como un espejo, la antena parabólica era capaz de crear un punto focal de luz solar que lo suficientemente caliente como para pasteurizar un litro de agua en solo 15 minutos, y lo suficientemente caliente como para derretir los paneles de plástico de la parte de atrás de su coche como el rayo de la muerte de un supervillano.

Kossover es consciente de lo peligroso que puede ser un horno solar y no tenía intenciones de dejar el espejo en su vehículo todo el día. Lo llevó al Exploratorium de San Francisco donde trabaja para mostrar su creación, pero después de descargar un montón de equipos, se distrajo y olvidó el espejo gigante que estaba boca arriba en la parte trasera de su coche.

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Photo: Marc ‚ÄúZeke‚ÄĚ Kossover (The Blog of Phyz)

Solo se dio cuenta de su error despu√©s de subir de nuevo a su veh√≠culo para volver a casa al final del d√≠a y mirar por el espejo retrovisor. A medida que el sol se mov√≠a por el cielo, el horno solar fue concentrado su energ√≠a en el acabado interior del Outback, creando un camino de destrucci√≥n en forma de pl√°stico derretido. Kossover est√° agradecido de que el espejo solo haya destruido dos piezas de adorno, cuyo reemplazo seg√ļn √©l costar√°n menos de $100. Ciertamente exist√≠a la posibilidad de que el interior del autom√≥vil se incendiara, quemando por completo el veh√≠culo, pero esta versi√≥n de la historia tiene un final un poco m√°s feliz.

[The Blog of Phyz]