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Estalla en mitad de la noche el acuario cilíndrico más grande del mundo, el AquaDom del hotel Radisson de Berlín

1500 peces volaron por los aires y la calle se inundó con un millón de litros de agua salada

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Imagen para el artículo titulado Estalla en mitad de la noche el acuario cilíndrico más grande del mundo, el AquaDom del hotel Radisson de Berlín
Foto: Matías S. Zavia / GizmodoES, Captura de pantalla: Niklas Scheele / Twitter

Una de las atracciones más populares de Berlín ha dejado de existir de un momento a otro. El AquaDom del hotel Radisson, el acuario cilíndrico más grande del mundo, estalló pasadas las cinco y media de la madrugada del viernes, lanzando 1500 peces exóticos por el lobby del hotel e inundando la calle del complejo DomAquaree con un millón de litros de agua salada.

Los servicios de emergencia desplegaron a 100 agentes y cerraron la carretera, que conecta Alexanderplatz con la Puerta de Brandeburgo. Dos personas resultaron heridas por astillas de fibra de vidrio y fueron trasladadas al hospital, por lo que la peor parte se la llevaron los animales de 97 especies distintas que vivían en el acuario. El desastre podría haber sido una tragedia humana de haber estado la atracción abierta. Durante el día, un ascensor recorre lentamente los 14 metros de la enorme pecera por el interior, y un bar sirve a los clientes del hotel bajo la estructura de 25 metros.

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Los huéspedes del hotel, eso sí, debieron de llevarse un susto de muerte porque las habitaciones circundan el acuario, que se construyó junto con el edificio. Según algunos testimonios, se oyó un ruido muy fuerte a las 5:45 de la madrugada, y partes de la fachada del hotel volaron hacia la calle. La temperatura en Berlín a esa hora era de -7 ºC, por lo que se enviaron autobuses a la zona para dar refugio a los huéspedes que salían del edificio.

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El AquaDom está abierto a los huéspedes del hotel Radisson y los visitantes de SEA Life Berlín, que se encargaban de operarlo y cuidar a los peces. Si ibas a la hora precisa, podías ver a los buzos de SEA Life alimentando a los animales mientras subías por el ascensor. Como explicaban los guías en las visitas, las paredes del acuario tenían un grosor de 22 centímetros. Por alguna razón que todavía no se ha aclarado, quizá una fuga o fatiga del material, no resistieron.