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Tecnología

China instaló en alta mar la mayor estación convertidora del mundo — una plataforma de 22.000 toneladas que transmite energía eólica a 100 kilómetros de distancia bajo el océano

China Three Gorges completó la instalación de la mayor subestación eléctrica marina del mundo en el parque eólico offshore de Jiangsu Rudong, en el mar Amarillo. La plataforma de 22.000 toneladas — tan alta como un edificio de 15 pisos — convierte la electricidad de tres parques eólicos en corriente continua de alta tensión y la envía a través de 100 kilómetros de cables submarinos: capacidad para abastecer a 1,36 millones de hogares
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El mayor obstáculo de la energía eólica marina no es construir los aerogeneradores: es hacer llegar la electricidad que producen a las ciudades que están lejos. Cuando un parque eólico está a 100 kilómetros de la costa, transmitir esa energía mediante cables convencionales de corriente alterna genera tantas pérdidas que el proyecto deja de ser rentable. China acaba de resolver ese problema a una escala sin precedentes: instaló en el mar Amarillo una plataforma de 22.000 toneladas diseñada específicamente para hacer ese trabajo, y lo hizo de forma récord.

Qué es una estación convertidora marina y por qué es necesaria

Parques Eolicos Marinos
© Nicholas Doherty – Unsplash

Cuando los aerogeneradores producen electricidad en alta mar, esa energía sale en corriente alterna —el mismo tipo de electricidad que usan los aparatos domésticos. El problema es que la corriente alterna pierde energía rápidamente con la distancia: en cables de cientos de kilómetros, las pérdidas pueden ser del 10 al 20%. La solución técnica es la corriente continua de alta tensión (HVDC): antes de enviar la electricidad por los cables submarinos, se convierte en corriente continua, que viaja con pérdidas mucho menores.

Eso es exactamente lo que hace la nueva plataforma instalada en el parque eólico de Jiangsu Rudong: recibe la electricidad generada por tres parques eólicos marinos distintos —H6, H8 y H10— la convierte en corriente continua de ±400 kV y la envía a través de 100 kilómetros de cables submarinos hasta la red eléctrica en tierra. La capacidad total es de 1.100 megavatios, suficiente para abastecer a aproximadamente 1,36 millones de hogares al año.

Las dimensiones del récord: 22.000 toneladas y 15 pisos de altura

La plataforma pesa 22.000 toneladas —más que varios portaaviones juntos— y tiene una altura equivalente a la de un edificio residencial de 15 plantas. Fabricarla en tierra y luego instalarla en alta mar representa un desafío de ingeniería logística que el sector lleva años perfeccionando. Los ingenieros usaron un método de remolque flotante para el transporte e instalación: aprovecharon los sistemas de lastre de los buques y las mareas naturales para posicionar la plataforma con precisión sobre su emplazamiento definitivo en el mar Amarillo.

La plataforma fue desarrollada por China Three Gorges, la empresa estatal responsable de la mayor presa hidroeléctrica del mundo —la Presa de las Tres Gargantas— y que en los últimos años se convirtió en uno de los mayores operadores de energía eólica marina del planeta. La instalación de Jiangsu Rudong representa el punto de llegada de una curva de aprendizaje que China inició hace menos de una década.

Por qué 100 kilómetros bajo el mar cambia las reglas del juego

La distancia de transmisión —100 kilómetros bajo el océano— es una de las conexiones submarinas más largas de China para energía eólica marina. Eso abre una posibilidad que antes era técnicamente impráctica: construir parques eólicos en zonas marítimas donde el viento es más intenso y regular, aunque estén mucho más lejos de la costa. Los mejores recursos eólicos del mundo están en alta mar, donde los vientos soplan con más fuerza y consistencia que sobre tierra firme.

Además, los parques eólicos en alta mar no ocupan espacio agrícola, no generan conflictos con propietarios de tierras y producen mucho menos ruido para las comunidades humanas. Para China —un país con alta densidad de población costera y enormes necesidades de descarbonización— la combinación de parques eólicos alejados de la costa con infraestructura HVDC de transmisión submarina es estratégicamente muy atractiva.

Europa mira de cerca: islas energéticas y corredores submarinos

La estrategia que China aplica en Rudong está siendo observada de cerca en Europa, donde países como Dinamarca, Alemania, Países Bajos y el Reino Unido estudian la creación de «islas energéticas» en el mar del Norte: plataformas que concentren la producción de múltiples parques eólicos y la distribuyan a través de cables submarinos hacia varios países simultáneamente. El proyecto Energiøen en Dinamarca es el más avanzado de esos planes.

La experiencia técnica acumulada en proyectos como Jiangsu Rudong —cómo instalar estas plataformas, cómo gestionar la conversión HVDC a escala, cómo mantener la infraestructura en un entorno marino hostil— es información que el sector global necesita para escalar esta tecnología. China lleva ventaja en esa curva de aprendizaje.

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