En 1968, India construyó una peligrosa pista de aterrizaje en el valle de Paro, una inicialmente utilizada para operaciones de helicópteros por parte de las Fuerzas Armadas. En la actualidad, solo 17 pilotos están cualificados para aterrizar en uno de los aeropuertos más difíciles del planeta.

Y es que su situaci√≥n, no tanto su peque√Īa pista, son un quebradero de cabeza para cualquier piloto experimentado. El aeropuerto se encuentra en lo profundo de un valle a 2.235 metros sobre el nivel medio del mar y est√° rodeado de monta√Īas de picos de hasta 5.500 metros.

Se construyó con una pista de 1.200 metros de longitud, una de las más cortas por su elevación sobre el nivel del mar, lo que automáticamente estableció unos requisitos específicos del gobierno de Bután para la elección de los aviones que operaban desde Paro.

Image: Gelay Jamtsho

Los aviones tienen que atravesar las docenas de casas que se encuentran dispersas en la ladera de la monta√Īa, llegando, literalmente, a pocos metros de los tejados. A ello se suman los fuertes vientos que azotan los valles, lo que a menudo resulta en una fuerte turbulencia.

La misma Boeing ha explicado que el aeropuerto es ‚Äúuno de los m√°s dif√≠ciles del mundo para despegues y aterrizajes‚ÄĚ. De hecho, actualmente solo permiten a 17 pilotos cualificados el aterrizaje de una pista cuya situaci√≥n la hace √ļnica.

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Image: Wikimedia Commons

Y es que el principal problema es que la pista est√° completamente fuera de la vista para los pilotos hasta el √ļltimo minuto, ya que maniobran entre monta√Īas en un √°ngulo de 45 grados antes de caer r√°pidamente en la pista.

Hay un punto en el que la parte inferior del avi√≥n se acerca peligrosamente a las casas de la cima de la monta√Īa, una casa roja junto al acantilado es el punto focal clave para los pilotos que se acercan.

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Los vuelos solo están permitidos durante el día y bajo condiciones meteorológicas visuales: estrictas tolerancias de luz en las que el piloto debe emitir su juicio a ojo en lugar de confiar en los instrumentos, como es el caso de los vuelos nocturnos.

En la actualidad, hay tres compa√Ī√≠as a√©reas que vuelan al aeropuerto: Bhutan Airlines, Buddha Air y Druk Air, y a pesar de las condiciones dif√≠ciles para los pilotos, las vistas sobre las claras aguas azules del r√≠o Paro y el exuberante verde del Himalaya son impresionantes para todos los pasajeros que llegan desde el aire. [Forbes, Wikipedia]