Controlar un ordenador sin tocar un ratón, un teclado o una pantalla ya no requiere necesariamente un implante cerebral. La empresa estadounidense Augmental ha desarrollado un dispositivo que aprovecha una parte del cuerpo especialmente precisa y que normalmente permanece libre incluso cuando existen limitaciones de movilidad: la lengua.
Su nombre es MouthPad y exteriormente recuerda a un aparato dental transparente que se coloca sobre los dientes superiores. Sin embargo, en la zona que queda apoyada contra el paladar incorpora sensores capaces de detectar los movimientos de la lengua y convertirlos en órdenes para dispositivos electrónicos.
La idea está especialmente orientada a personas con dificultades para utilizar las manos, aunque técnicamente puede funcionar como una nueva forma de interacción con prácticamente cualquier ordenador, teléfono o tableta compatible.

Un pequeño trackpad escondido dentro de la boca
Cada MouthPad se fabrica específicamente para la boca del usuario. Para ello es necesario realizar previamente un escaneo dental, a partir del cual se produce una pieza adaptada a la forma de sus dientes y paladar.
El elemento fundamental se encuentra en su interior: un pequeño panel táctil sensible a la presión. Cuando el usuario desliza la lengua sobre esta superficie, puede mover el cursor por la pantalla de una manera similar a como lo haría sobre el trackpad de un portátil.
El sistema combina además estos movimientos con información sobre la posición de la cabeza, permitiendo realizar acciones como mover el puntero, hacer clic, desplazarse por una página o arrastrar elementos.
Los controles pueden configurarse mediante software, de modo que diferentes gestos puedan asociarse a distintas funciones según las necesidades de cada persona.
También puede utilizarse para jugar
La segunda generación del dispositivo amplió considerablemente sus posibilidades. Augmental asegura que ofrece más de siete horas de autonomía y permite mantener conexión con varios dispositivos, facilitando el cambio entre un ordenador, un teléfono móvil u otros equipos.
También incorpora atajos de teclado que pueden activarse mediante la lengua y permite reasignar controles habituales en videojuegos, incluidos los conocidos comandos WASD utilizados para mover personajes en muchos títulos de PC.
La compañía sostiene además que uno de sus usuarios consiguió alcanzar 10,47 bits por segundo en una prueba relacionada con la precisión del cursor. Augmental compara ese rendimiento con algunas interfaces cerebro-computadora, aunque existe una diferencia fundamental: MouthPad no requiere introducir ningún componente dentro del cerebro ni realizar una intervención quirúrgica.
La siguiente idea es poder “hablar” sin hacer ruido
Augmental está desarrollando además otra pieza llamada Vox, un pequeño dispositivo que se lleva alrededor del cuello y detecta las vibraciones producidas por el cuerpo al hablar.
En lugar de depender únicamente del sonido que viaja por el aire, puede captar incluso expresiones realizadas a muy bajo volumen y reducir parte del ruido ambiental. Cuando funciona junto con MouthPad, algunas acciones pueden activarse directamente mediante movimientos de la lengua.
El objetivo a largo plazo es combinar ambas tecnologías para desarrollar una especie de sistema de “habla silenciosa”, capaz de permitir que una persona escriba, controle aplicaciones o se comunique con un ordenador sin utilizar las manos y prácticamente sin emitir sonido.
MouthPad demuestra así que las nuevas interfaces entre humanos y máquinas no tienen por qué pasar necesariamente por chips implantados en el cerebro. A veces, una lengua, un pequeño sensor y una conexión inalámbrica pueden ser suficientes para sustituir al ratón.