Su estilizada forma le ha valido el sobrenombre de 'El Ferrari del espacio', pero hasta los Ferraris siderales se averían y, cuando lo hacen, lo normal es que caigan desde su órbita. Este, en concreto, tocará tierra (o agua) en los próximos días, y lo mejor es que nadie sabe con seguridad dónde lo hará. Bienvenidos a la lotería de la basura espacial.

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El satélite es conocido oficialmente como Gravity field and steady-state Ocean Circulation Explorer o GOCE. El pasado 21 de octubre, los motores que mantienen en órbita a este masivo satélite de una tonelada y cinco metros de largo se quedaron por fin sin Xenon después de dos años analizando meticulosamente el campo magnético terrestre.

Desde entonces, GOCE ha emprendido su paulatina reentrada desde los 224 kilómetros de altura donde operaba. La fricción con la atmósfera destruirá la mayor parte del satélite, pero se espera que algunas partes de hasta 90 kilos de peso lleguen enteras para impactar contra el suelo.

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La órbita de GOCE en su descenso es tan aleatoria que los responsables de la Agencia Espacial Europea que gestionan el proyecto no tienen ni idea de donde pueden caer los fragmentos. De hecho, pueden caer en cualquier punto del planeta, aunque se espera que lo hagan sobre alguno de los océanos, que para eso ocupan la mayor parte de la superficie terrestre.

GOCE es sólo una parte de las 100 toneladas de basura espacial que se espera caigan sobre la Tierra sólo en este año 2013. En los próximos días puede que lleguemos a saber el lugar de enterramiento final de este abnegado y estiloso explorador espacial. [ESA vía New York Times]

Fotos: ESA /AOES Medialab