Probablemente ya sabĂ­as que las hembras de mantis religiosa tienen la desagradable costumbre de devorar al macho despuĂ©s de aparearse. Este vĂ­deo muestra otra faceta aĂșn mĂĄs extraña y aterradora de la especie: quĂ© pasa cuando el almuerzo de la señora mantis comienza antes de comenzar el apareamiento.

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El vĂ­deo muestra a la hembra de mantis, mucho mĂĄs grande y poderosa que el macho, atrapar a este cuando se aproxima para aparearse y devorar completamente su cabeza. Hasta aquĂ­ parece que el apareamiento ha terminado antes siquiera de empezar, pero no es asĂ­, la hembra libera el cuerpo decapitado del macho y este comienza a moverse lenta y mecĂĄnicamente hasta situarse sobre ella y fecundar sus huevos en una escena digna de una pelĂ­cula de terror.

¿Cómo es posible que el macho de mantis siga moviéndose después de haber sido decapitado? La respuesta estå en su abdomen. Miles de terminaciones nerviosas guían el cuerpo agonizante del insecto como si fuera un zombie y se aseguran de que se aparee con éxito incluso sin cerebro.

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La siguiente pregunta es mås retorcida: ¿por qué? Resulta que existe una ventaja evolutiva en este tipo de apareamiento sobre los machos que logran aparearse con la hembra y escapar antes de que esta de buena cuenta de ellos. El macho decapitado permanece mås tiempo acoplado a la hembra y así logra fecundar muchos mås huevos. En cierto modo, es el ganador del gran juego de inmortalizar sus genes, aunque pierda la cabeza (y la vida) en el proceso. [vía Deep Look]