Esta es la típica prueba que más de uno pensará que la hace con los ojos cerrados. No digo que alguno no pueda, pero no es tan sencillo como parece y, de hecho, la secuencia muestra el récord mundial “corriendo bajo el agua” llevado a cabo por un monje Shaolin.

La prueba tuvo lugar hace un tiempo en un lago en Quanzhou, provincia de Fujian. Lo que vemos: cómo Shi Liliang, del templo Shaolin de Quanzhou, logró recorrer los 125 metros en 200 tablones de madera contrachapada colocados en el lago.

Es posible que el final sea lo más indigno de la épica carrera del monje, pero la tarea exige un equilibrio excelente y una gran velocidad, y Shi es un maestro en estas artes. Ha batido su propio récord en tres ocasiones. [Digg]