Fotos: Rushenb / Wikipedia y Mariluna / Wikipedia

Si tuvieras que apostar por una de estas dos serpientes, ¬Ņpor cual apostarias? En una esquina del cuadril√°tero tenemos una cobra real (Ophiophagus hannah) de unos tres metros. En la otra esquina, una pit√≥n del mismo tama√Īo. Una inusual escena captada en el sudeste asi√°tico explica el extra√Īo desenlace a ese combate.

Y la respuesta es que, al menos en esta ocasi√≥n, ambos animales mueren. La foto muestra los cad√°veres de una pit√≥n reticulada (Malayopython reticulatus) y una cobra real. S√≠, ambas se han asfixiado m√ļtuamente.

La cobra real es la serpiente venenosa m√°s grande del mundo (se han encontrado ejemplares de m√°s de cinco metros). Sus colmillos inyectan enormes cantidades de una neurotoxina tan letal que puede matar elefantes asi√°ticos en unas horas. Una persona mordida por una de estas cobras muere en apenas 30 minutos entre atroces dolores, mareos y nausea. El veneno mata por par√°lisis hasta que se produce un fallo respiratorio.

Se da la circunstancia de que la cobra real también es una de las pocas especializada en cazar y devorar a otras serpientes. Eso es lo que estaba tratando de hacer con la pitón. Desafortunadamente, su veneno no es instantáneo.

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La pit√≥n reticulada dista mucho de estar indefensa. Su tama√Īo rivaliza con el de la anaconda. Los ejemplares adultos pueden superar los ocho metros y 135 kilos de puro m√ļsculo. El r√©cord Guinness a la serpiente m√°s grande lo tiene precisamente una pit√≥n reticulada de 10,32 metros.

Aunque la víctima de la cobra no era tan grande, sí que era fuerte. Lo bastante como para enroscarse alrededor del cuello de la cobra mientras esta le inoculaba su mortal toxina. El veneno paralizó a la pitón en su mortal abrazo y ambas acabaron perdiendo la partida en menos de 30 minutos.

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Herpetólogos como Coleman Sheehy, han confirmado que la foto es auténtica, aunque ponen en duda si se trata de un encuentro natural o de alguna cruel puesta en escena premeditada por seres humanos. En la naturaleza, ambas serpientes están en la cima de la cadena alimentaria y se evitan por motivos más que comprensibles. [Reptile Hunter vía National Geographic]