Hay un problema con esas fotos de playas paradisiacas que ves en Instagram: muchas (por no decir la mayoría) tienen los colores saturados para que el agua se vea especialmente turquesa. Si ves una playa turquesa en la vida real y no estás en el mar caribe, comprueba que sea segura antes de darte un chapuzón.

En la foto de arriba, el usuario tweezer_nsk advierte a sus seguidores: ‚ÄúMis piernas se pusieron un poco rojas y me picaron durante dos d√≠as, pero ¬Ņc√≥mo vas a dejar pasar una foto as√≠?‚ÄĚ. El llamativo retrato a lomos de un unicornio inflable fue tomado en una laguna artificial de la ciudad rusa de Novosibirsk.

La laguna se ha vuelto viral despu√©s de que la compa√Ī√≠a el√©ctrica Siberian Generating Company advirtiera a los ciudadanos de que el oasis turquesa es en realidad un dep√≥sito de residuos de una central t√©rmica local. No es radiactivo, pero su color azul se debe a una combinaci√≥n de sales de calcio y √≥xidos met√°licos derivados de la quema de carb√≥n en la central t√©rmica.

‚ÄúPor eso‚ÄĚ, escribi√≥ la compa√Ī√≠a el√©ctrica en una publicaci√≥n de VK, ‚Äúle pedimos muy amablemente que se abstenga de tomar selfies en este basurero‚ÄĚ. Ni que decir tiene que Instagram est√° llena de fotos que han sido etiquetadas en ese lugar, y de hecho hay una cuenta (maldives_nsk) que se dedica a recopilarlas.

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Un caso parecido se hizo viral el mes pasado en Espa√Īa. Dos chicas se ba√Īaron en la laguna turquesa de monte Neme, una antigua mina de wolframio de Galicia, para subir una foto a Instagram. Sali√≥ espectacularmente mal:

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En los comentarios se lee:

Dos semanas con una reacción alérgica. Estuvimos vomitando y con ronchones en la piel una semana. Yo me recuperé a los seis-siete días, pero a Cris tuvimos que llevarla al hospital porque se le caía la piel, y le recetaron medicamentos. Mereció la pena. Lo pasé un poco mal, pero la foto lo valía.

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No son las √ļnicas que subieron fotos a Instagram desde la mina de wolframio:

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