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Tecnología

Europa se quedó sin aire acondicionado en plena ola de calor. China respondió enviándolo por tren

La demanda de refrigeración se disparó en Europa tras semanas de temperaturas récord. Para reponer existencias antes de que termine el verano, fabricantes chinos cambiaron parte de sus envíos del barco al ferrocarril, reduciendo el trayecto de unos 40 días a solo 15.
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Las olas de calor que golpearon Europa este verano no solo batieron récords de temperatura. También provocaron una carrera logística para llevar miles de aparatos de aire acondicionado desde las fábricas chinas hasta unos comercios europeos que comenzaban a quedarse sin existencias.

Fabricantes como Midea y Gree trasladaron parte de sus reposiciones urgentes desde el transporte marítimo hacia los trenes de mercancías que conectan China con Europa. El motivo es sencillo: mientras un barco puede tardar alrededor de 40 días, el recorrido ferroviario permite entregar la mercancía en aproximadamente 15 o 20.

El tren es más caro que el barco, pero permite que los equipos lleguen mientras la demanda sigue siendo alta. En un mercado tan estacional, recibir un aire acondicionado en agosto no tiene el mismo valor comercial que encontrarlo almacenado en un puerto cuando el verano ya terminó.

Europa descubrió que necesita mucho más frío

La demanda no creció por casualidad. Junio de 2026 fue el más cálido registrado en Europa occidental, con una temperatura media 3,06 °C superior al promedio de 1991-2020. Francia e Inglaterra atravesaron su junio más caluroso, mientras varios países rompieron récords diarios.

Europa parte, además, de una situación muy diferente a la de Estados Unidos o Japón. Solo alrededor del 20% de los hogares europeos dispone de aire acondicionado, según la Agencia Internacional de la Energía. Esto deja un enorme margen de crecimiento cuando las temperaturas extremas convierten un producto considerado prescindible en una necesidad inmediata.

Midea agotó algunos de sus modelos portátiles en determinados mercados, mientras las ventas de equipos de refrigeración aumentaron con fuerza en Alemania, España, Francia y Reino Unido. La compañía informó de crecimientos superiores al 70% en varios de esos países.

Los trenes ya viajan cargados de aparatos

Las cifras de distintas terminales chinas muestran la magnitud del movimiento. En junio, los trenes que salen de Wuhan transportaron un 88,24% más de aires acondicionados y componentes que durante el mismo mes del año anterior. Sus principales destinos incluyen Polonia, Alemania e Italia.

Desde la región de Guangdong-Hong Kong-Macao se enviaron más de 100.000 unidades completas entre abril y junio, además de componentes valorados en unos 52 millones de dólares.

Otro convoy salió de Zhengzhou hacia Duisburgo, Alemania, con 55 contenedores equivalentes, 17 de ellos cargados con más de 4.000 aparatos.

Estos envíos forman parte de China-Europe Railway Express, una red de rutas que conecta centros industriales chinos con decenas de ciudades europeas. No sustituye al transporte marítimo, que continúa siendo más eficiente para mover grandes volúmenes, pero ocupa un espacio intermedio entre el barco lento y el avión costoso.

China gana antes de que el verano termine

La oportunidad va más allá de vender algunos aparatos durante una temporada excepcional. Las exportaciones chinas de aires acondicionados hacia la Unión Europea alcanzaron los 3.760 millones de dólares durante el primer semestre de 2026, un 43,2% más que un año antes.

Europa necesita adaptarse a veranos cada vez más calurosos, pero su parque inmobiliario antiguo, las restricciones de instalación y el bajo nivel de climatización dificultan una respuesta rápida. Las compañías chinas encontraron una ventaja en los equipos portátiles o fáciles de instalar, diseñados para viviendas donde colocar un sistema tradicional resulta caro o complejo.

La ola de calor está cambiando así dos hábitos al mismo tiempo: el de los europeos, que empiezan a considerar el aire acondicionado una necesidad, y el de los fabricantes chinos, que descubrieron que el tren puede llevar el frío más rápido que el verano.

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