Por qué parece que el pelo se cae más después del verano
El final del verano puede venir acompañado de un fenómeno bastante llamativo: de repente aparecen más pelos de lo habitual al ducharse, peinarse o levantarse de la cama. Desde Hospital Capilar explican que esta percepción puede corresponder realmente a un incremento temporal de la caída, especialmente durante las primeras semanas del otoño.
Una de las posibles explicaciones es el llamado efluvio telógeno, una alteración temporal del ciclo del cabello que provoca que un mayor número de folículos pase a la fase de reposo y, posteriormente, a la caída.
El doctor Walker, de Hospital Capilar, señala que todavía no existe una explicación científica definitiva sobre la conocida como caída estacional, aunque se investiga la posible influencia de la exposición solar y de la radiación ultravioleta durante los meses anteriores.
Estos factores podrían favorecer inflamación y estrés oxidativo en el folículo. El efecto no sería inmediato: el cabello afectado puede desprenderse varios meses después, por lo que el aumento de la caída termina haciéndose visible al comenzar el otoño.

A veces no se cae: simplemente se rompe
Existe además otra explicación que puede confundirse fácilmente con la pérdida desde la raíz.
Durante el verano, el pelo está expuesto con mayor frecuencia al sol, cloro de las piscinas, agua del mar, humedad y fricción. Todos ellos pueden deteriorar la fibra capilar y hacerla más frágil. Como consecuencia, algunos de los cabellos encontrados en la almohada o el cepillo pueden haberse roto en lugar de haberse desprendido del folículo.
Esta diferencia es importante porque la rotura afecta al tallo del cabello, mientras que una verdadera caída está relacionada con su ciclo de crecimiento.
Perder pelo todos los días es normal
El cabello humano sigue diferentes etapas de crecimiento de forma asincrónica. Mientras unos folículos están produciendo activamente cabello, otros permanecen en reposo y algunos liberan el pelo antiguo. Por eso, perder aproximadamente entre 50 y 100 cabellos diarios puede considerarse algo fisiológico.
Además, pueden existir momentos del año en los que esa pérdida resulte más evidente sin que exista necesariamente una enfermedad detrás.
El problema aparece cuando el fenómeno deja de parecer temporal.

Cuándo conviene consultar
Según Hospital Capilar, una señal para solicitar una valoración profesional es que la caída intensa se mantenga durante más de seis meses. También conviene prestar atención si aparece una pérdida visible de densidad, zonas claramente despobladas o un cambio notable respecto al patrón habitual.
En estos casos es importante identificar si existe alguna causa específica detrás de la caída, ya que diferentes alteraciones pueden producir síntomas similares.
Cómo cuidar el cabello después del verano
Las recomendaciones pasan fundamentalmente por reducir las agresiones acumuladas sobre la fibra.
Evitar una exposición excesiva al sol, mantener una dieta equilibrada con suficientes proteínas y micronutrientes y utilizar acondicionadores que disminuyan la fricción pueden ayudar a proteger el cabello.
Después de bañarse en el mar o la piscina también resulta recomendable aclararlo con agua dulce para retirar restos de sal o cloro y evitar mantenerlo húmedo durante períodos prolongados.
La aparición de más pelos en el cepillo cuando termina el verano, por tanto, no significa automáticamente que exista un problema capilar. En muchas personas será un episodio transitorio. La clave está en observar cuánto dura y, sobre todo, si comienza a producir una pérdida apreciable de densidad.