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Evangelion vuelve con una nueva serie y el guion del creador de NieR

Durante años, Neon Genesis Evangelion fue diseccionada, reinterpretada y discutida hasta el agotamiento. Parecía una obra cerrada. No solo por su final definitivo en Thrice Upon a Time, sino porque su creador, Hideaki Anno, había dejado claro que ya había dicho todo lo que necesitaba decir. Por eso, cuando Studio Khara confirmó una nueva serie de Evangelion en pleno 30º aniversario, la reacción no fue entusiasmo inmediato, sino desconcierto.
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Ese desconcierto se transformó en shock cuando se reveló el nombre del guionista.

Yoko Taro.

Sí, el creador de NieR y Drakengard, uno de los autores más impredecibles y nihilistas del entretenimiento japonés, será el responsable de escribir esta nueva iteración del universo EVA. Kotaku no tardó en señalar lo obvio: si Evangelion ya era una exploración del dolor, la culpa y el vacío existencial, ponerla en manos de Taro equivale a quitar cualquier red de contención emocional.

Un anuncio que nadie vio venir

La noticia se hizo oficial durante el evento EVA FES en Yokohama, organizado por Studio Khara para celebrar las tres décadas de la franquicia. Allí se confirmó que el proyecto no será una continuación directa de los Rebuild, sino una serie independiente, posiblemente ambientada en una línea temporal alternativa.

Kotaku remarcó un detalle clave: este movimiento no busca extender una historia cerrada, sino reabrir el universo desde otra sensibilidad autoral, algo que Evangelion ya había hecho en el pasado, pero nunca con una voz tan distinta a la de Anno.

Yoko Taro, lejos de ser un extraño en este terreno, ha reconocido en múltiples ocasiones que NieR: Automata es, en esencia, una reinterpretación emocional de Evangelion: adolescentes rotos (o androides), ciclos de violencia inevitables y un mundo que parece diseñado para demostrar que la esperanza siempre tiene un precio.

El equipo creativo detrás del experimento

El proyecto reúne un equipo que parece diseñado para incomodar:

Kotaku subrayó que esta combinación no apunta a la nostalgia, sino al riesgo. CloverWorks aporta fluidez visual moderna, mientras Khara mantiene la identidad estética y simbólica de la saga. El resultado, al menos sobre el papel, no parece una serie cómoda ni pensada para nuevos públicos casuales.

Un tráiler que dice poco… y sugiere demasiado

El primer teaser mostrado durante el evento es deliberadamente críptico. No hay combates espectaculares ni presentación clara de personajes. Hay imágenes fragmentadas, símbolos familiares reinterpretados y una sensación constante de extrañeza. Kotaku lo definió como “un avance que parece más interesado en generar ansiedad que en vender una historia”.

Y eso encaja perfectamente con el historial de Yoko Taro.

Si algo ha caracterizado su obra es la negativa a ofrecer respuestas claras. Sus historias no se consumen: se sobreviven. Aplicar esa lógica a Neon Genesis Evangelion implica aceptar que esta nueva serie probablemente no busque cerrar debates, sino abrir otros aún más incómodos.

¿Por qué Evangelion otra vez?

Desde una lógica industrial, el regreso tiene sentido. Evangelion sigue siendo una de las franquicias más influyentes del anime. Pero Kotaku plantea una lectura distinta: este no es un movimiento para exprimir la marca, sino para redefinirla.

Anno ya no está al frente. Eso libera a la obra de su autor original y la convierte, por primera vez, en un espacio verdaderamente compartido. Evangelion deja de ser solo la terapia personal de Anno para convertirse en un laboratorio creativo donde otros autores pueden dialogar (o chocar) con sus temas centrales.

En manos de Yoko Taro, ese diálogo difícilmente será conciliador.

Una espera larga, y probablemente incómoda

No hay fecha confirmada. Las estimaciones más optimistas apuntan a finales de 2026 o incluso 2027. Kotaku advierte que la producción se mueve con cautela, consciente de que cualquier paso en falso puede alienar tanto a fans clásicos como a nuevas audiencias.

Pero quizás ese sea justamente el punto.

Evangelion nunca fue una serie diseñada para agradar. Fue diseñada para incomodar, para exponer heridas y para recordarle al espectador que crecer duele. Entregar esa herencia a Yoko Taro no es una traición a su espíritu: es llevarlo hasta sus últimas consecuencias.

Treinta años después, Evangelion no vuelve para explicar nada.

Vuelve para preguntar, otra vez, si estamos preparados para mirarnos al espejo.

Fuente: Kotaku.

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